You'll be in my heart

You'll be in my heart

They just don't trust what they can't explain I know we're different but, deep inside us we're not that different at all ♥

Capítulos 24, 25 y 26: De ilusiones se vive.

Hola lectoras!

Antes que nada, siento muchísimo la tardanza de casi un mes sin subir, pero entre las manos rojas que he ido teniendo y problemas con mis padres y eso, me ha sido imposible escribir. He estado algo depre, pero ya estoy de vuelta!

Ahora, quería darle las gracias a MARTA, la preciosísima de Marta, que me ha estado apoyando y animándome por twitter como solo ella sabe hacer, y por eso se lo dedico a ella, gracias por todo!! <3

Bueno, no me deja poner el link de su cuchifantástica novela, asi que en el siguiente capítulo la pondré para que la leáis a ella, que es genial :'''''''3

Me tengo que ir ya guapas, disfrutad de estos 3 capítulos!

 

 

(POV LIAM)

-No lo repetiré-escuché decir a la voz de Zayn algo irritado. Se pasaba las manos por el pelo una y otra vez, mientras Liz intentaba mantenerlo quieto junto a ella-Iremos al London Eye, que para algo es el emblema de Londres...
-Que no, que es mejor ir a Trafalgar Square...-resopló cansinamente Ayleen, que en esos momentos se estaba recogiendo el pelo en una coleta. Estaba preciosa, con la melena alborotada de dormir y la cara al natural, libre de ningún tipo de maquillaje.
-Mejor a Harrods... Así compramos cosas-intervino Liz.
-La niña de las compras ha hablado-rió Ayle.
-Shhhh... Soy mayor que tú, déjame elegir-dijo tapando la boca de nuestra amiga con una de sus manos. Rieron juntas.
-Qué pesados sois por favor... Callaros un ratito-suspiró Niall. Apoyé mi mirada en él, que sonrió levemente.
Irina se había quedado frita en su regazo, por lo que ni podía moverse. El rubio pasaba su mano derecha inconscientemente por la melena clara de ella.
Sonreía dulcemente sin apartar un segundo los ojos de la cara de la chica.
Agitó su corto pelo y bostezó exageradamente, asemejándose a un oso pardo tras hibernar.
Sonreí y bostecé también.
-Anda, mi chico preferido se ha despertado por fin...-dijo Ayleen dulcemente mientras se me acercaba.
Rozó suavemente sus labios con los míos, mientras una ola de sentimientos se arremolinaba en mi interior.
Mariposas, escalofríos y un zoológico entero se abrieron paso en mi estómago.
Me encantaba estar con ella. Sentía que podía ser yo mismo, que nunca me juzgaría y que estaba ahí para apoyarme siempre que lo necesitara.
Y lo mejor, que antes que mi novia, era una gran amiga.
-Buenos días-dije sonriente.
-Di mejor buenas tardes-rió Zayn.
-¿Qué hora es?-pregunté mientras me incorporaba.
Zayn bajó la mirada hacia su móvil y volvió a mantener la mía.
-Las doce y media...
-Qué tarde...-dije bostezando-¿Qué tenéis pensado hacer hoy?
-Seguiremos aquí hasta que le den el alta a Matt... ¿os parece?-dijo Niall, que hasta entonces se había mantenido callado.
-Por supuesto, no podemos dejar a Alex aquí con su amigo, sobre todo porque...
-Le acaban de dar el alta-terminó una voz conocida.
-¿Qué?-nos dimos todos la vuelta y vimos a Louis sonriente.
-Nos vamos ya de aquí-empezó-acabamos de hablar con el médico y dice que Matt está perfectamente, que lo que necesita ahora es a sus amigos y que le de el aire.
-¡Perfecto!-gritó Liz-¡Le enseñaremos Londres!
Niall hizo un gesto con la mano señalándole que se callara, que Irina seguía dormida, pero el ruido la había despertado.
-Emmm... ¿dónde estamos?-preguntó nuestra nueva amiga.
-En la sala de espera del hospital, que ya le dan el alta a Matt y nos vamos-respondió dulcemente Niall.
La miraba con demasiado cariño y, en ese momento, no supe por qué, pero me dio la sensación de que esa chica acabaría haciéndole daño.
Intenté desechar el pensamiento de mi cabeza y me acerqué a Louis.
-¿Cuándo nos vamos?
-En unos minutos, en cuanto termine de recoger las pocas cosas que traía-se coló la sudadera y agitó el pelo para que volviera a su forma normal.
-Te veo feliz, Lou-dije sonriendo.
-No veo por qué no tendría que estarlo... ¿no te parece?
-Pues sí... Te caen bien, ¿verdad?
-¿Quiénes?
-Alex y sus amigos.
-Por supuesto que sí...
-Sobre todo Alex.
-Ajá.
-¿Por qué?
-Me ha estado ayudando desde que la conozco, y es muy buena persona.
-Lo sé.
-Pero no la conoces lo suficiente.
-¿No?
-Estoy completamente seguro de que no.
-¿Y por qué?-fruncí el ceño.
-Alex es la clase de amiga que, cuanto más conoces, más locuras eres capaz de hacer por ella.
-¿Locuras?
-Sí, locuras.
-¿De qué tipo?-pregunté. Arqueó la ceja y se llevó la mano al mentón pensativo. Chascó los dedos y volvió a hablar.
-Fíjate en Niall.
Giré la cabeza y mantuve mi mirada posada en el rubio.
-Me refiero a un tiempo atrás-se echó a reír y le copié. Estuvimos un rato riend a carcajada limpia hasta que hablé.
-Vale, vale-dije respirando con normalidad.
-¿Te acuerdas de Halloween?-asentí-¿De Calvin y esa gente?
-Sí, pero no me acuerdo de que fue lo que pasó ese día... Estaba, em, ya sabes...
-Sí, con tu 'cariñín'-dijo poniendo vocecita de chica y pestañeando rápidamente.
Realmente, con Louis era imposible no reírse. Era un niño payasete encerrado en el cuerpo de un veinteañero.
Sacaba chistes con todo lo que veía y te animaba cada vez que lo necesitabas. Mostraba una expresión de espera, por lo que salí de mis pensamientos para mirarle.
-Bueno... sí, dejemos ese tema a un lado...-dije sonrojándome. Louis se echó a reír y sonreí tímidamente.
-Bueno, ¿no te acuerdas de cómo estaba Niall ese día?
-¿Estar cómo?
-Lo que le pasó...
-Ah, sí-dije recordando-tenía un ojo morado y algunos arañazos...
Entonces caí en la cuenta. Niall era lo menos violento del mundo. Si había alguien pacífico y siempre tranquilo era él.
-¿A que no te cuadraba... hasta ahora?-preguntó arqueando las cejas.
-Cierto...
-No hay persona más antigolpes que Niall-empezó a decir-y acabó lleno de moratones por ella...
-¿Quieres decir que es una mala influencia o algo para nosotros?-pregunté con expresión asombrada.
Copió mi cara y abrió mucho los ojos.
-¿Cómo? No, para nada-dijo riendo-Me refiero a que Alex es la clase de persona que llega a ahondarte tanto en el alma que no te importará liarte a golpes con alguien si es para protegerla... Como le pasó al rubio-sentenció.
-No se me había ocurrido...-dije cruzando los brazos y mirándole serio.
-Ahora, vayamos a Harry-continuó.
-Vale...
-Piensa... ¿Cuándo había estado Harry una noche sin dormir para prepararle algo a una chica?
-Es verdad... Creo que nunca, ¿no?
-Jamás, y créeme si te lo aseguro, porque lo conozco muchísimo...
-Y no solo eso si lo piensas bien... También se estuvo preocupando por organizar lo del lago y eso...
-Lo de las rosas...
-El balancín...
-Son muchas cosas...
-Muchas evidencias...
-Ahora céntrate en Matt.
-Arriesgó su vida por ella, por pedirle perdón...
-Ajá, prueba de que todos se pondrían en peligro por ayudarla-dijo sonriendo.
-Esa chica enloquece a cualquiera-terminé afirmando.
-Ahora, cógeme a mí.
-¿A ti?
-Liam, me he perdido el día de mi cumpleaños por estar en un hospital con ella y su amigo... Dime tú si es importante para mí o no.
-Cierto... Además, ayuda a cualquiera que puede-dije sonriente-Yo estoy con Ayleen gracias a ella...
-Y yo con... Oh, mierda, que yo estoy solo-dijo riendo.
-Niall también lo está-dije mirando a nuestro amigo, que hablaba de forma animada con Liz y Zayn.
-Niall tiene a Irina-dijo Louis mientras se acercaba a la máquina dispensadora de agua y se servía un vaso. Empezó a beber mientras yo seguía hablando.
-No me da buena espina...-Louis abrió mucho los ojos y me miró-Me da la sensación de que le va a hacer daño a Niall. Creo que tiene novio y algo, y creo que ese novio es Gaby.
Lo que pasó a continuación es complicado de explicar.
Louis reaccionó de una forma algo extraña a lo que dije, se atragantó con el agua y en un acto reflejo me la escupió toda encima.
-¡LOUIS WILLIAM TOMLINSON! ¿QUÉ HAS HECHO?-dije gritando a la vez que empezaba a reírme.
Louis se encontraba en esos momentos rebozándose cual croqueta recién hecha por el suelo.
-¿Eso no pasaba solo en las películas?-preguntó Liz, que venía riéndose con el resto de la tropa mientras caminaban hacia nosotros.
-Parece que no...-dijo Zayn riendo.
-Y aquí tenemos a un espécimen de un Liam Payne calado hasta los huesos...-dijo Niall intentando imitar a un presentador de documental de animales.
Se echaron a reír escandalosamente y no pude evitar reírme con ellos.
-Venga Lou, levanta ya-dijo Liz tendiéndole la mano. Mi amigo la aceptó y se levantó.
-Sí... abrázame Lou... Ven aquí amigo mío-dije abriendo los brazos.
Empezó a reírse de una forma extraña mientras intentaba escapar, pero se le aflojaron las piernas y se dobló sujetándose el estómago.
Le abarqué con mis brazos y me reí con él.
Nos separamos y Louis estaba completamente empapado.
Seguimos riendo varios minutos, hasta que una sonriente Alex y un cansado Matt aparecieron a nuestro lado.
-¡Matt!-gritó Irina lanzándose hacia él.
-¡Matt!-siguieron a coro Zayn, Liz, Niall, Ayleen y Louis.
-Hola chicos-respondió Matt con una gran sonrisa.
Alex se había apartado de Matt para dejarle espacio y abrazar a los demás.
Me acerqué a ella junto con Harry, ya que ninguno más lo hizo.
Abrí los brazos y se aproximó, parándose en seco al ver mi camiseta. Bajé la mirada y entendí que seguía empapado por el agua.
Encogí los hombros en señal de resignación, dando a entender que no importaba, pero se lanzó hacia mí y me abrazó con todas sus fuerzas.
-¡Liam!-gritó en mi oído.
-¡Alex!-respondí riendo.
La aguanté un rato en el aire, hasta que el propio peso del aire me empezaba a cansar, por lo que la bajé.
-Hace mucho que no hablamos señor Evans-dijo riendo por bajo. Al principio no lo pillé, hasta que entendí que Evans era el apellido de Ayleen. Me sonrojé y reí con ella.
-Lo mismo digo, señorita Styles-dije devolviéndole la broma.
Se rió levemente mientras el color sonrosado llegaba a sus mejillas. Harry llegó por detrás sin que ella se diera cuenta y la abarcó con sus brazos.
-Hey... hola-dijo Harry en el oído de Alex. Se encogió con un escalofrío para acto seguido girar la cabeza y mirarle.
Verlo desde fuera era realmente precioso. Eran la pareja ideal, simplemente perfecta.
Alex giró y se fundieron en un largo abrazo, mientras Harry me miraba sonriente. Asentí con la cabeza, feliz por mi amigo.
Ella se acercó a su cara, pero Harry le frenó con la frente. Me quedé perplejo.
-Luego tendremos tiempo para nosotros...-susurró en su oído-y ya nos ponemos al día-dijo con una sonrisilla pícara.
Alex se echó a reír y no pude evitar copiarla.
-Te echaba de menos Harry-dijo abrazándole.
-Y yo a tí, demasiado-respondió él.
Realmente Harry había cambiado. Antes era el típico chico casanova que besaba a cualquier chica que se le ponía por delante, salía con ella y luego vuelta a empezar.
En todo el tiempo que llevaba conociéndole, que eran cerca de dos años, había tenido lo menos cinco novias, pero ninguna seria.
Ninguna que le hubiera llegado al corazón de la forma en que Alex lo había hecho.
Ahora era un chico romántico, algo más tímido y tranquilo.
Se preocupaba por ella, por la misma chica que le había cambiado, pero a mucho mejor.
Se quedaron abrazados un rato y acto seguido llegaron el resto del grupo.
-Bueno chicos...-empezó a decir Matt. Todos le miramos-Antes que nada, muchísimas gracias por haber estado todos aquí conmigo esperando a que me recuperara... Sois geniales, en serio.
Paseó las miradas por todos nosotros y Niall le dio un golpe amistoso en el brazo.
-Tío, para eso estamos-dijo sonriendo. Salimos del edificio lentamente mientras seguíamos hablando.
-Of course cariñín nuestro, para eso estamos aquí-intervino Louis.
-¿Cariñín?-preguntó Harry con gesto dolido. Se llevó la mano al pecho, haciendo ver que Louis le había ofendido con el comentario. Alex se reía bajo el brazo izquiero de Harry, que se encontraba apoyado en sus hombros.
Cuando Louis empezó a caminar hacia Harry, Alex se escondió contra el pecho de él riendo a más no poder.
Se soltó de su novio y se acercó a mí.
-¿Crees que lo van a hacer?-pregunté.
-Claro que sí, casi seguro...-dijo ella riendo.
No habían pasado ni dos segundos cuando el mayor de nosotros ya había cogido la cara de Harry y le había estampado un beso en la mejilla.
Nos echamos a reír, pero Matt mostraba una expresión perpleja.
-Oye...-empezó a decir-Vosotros... Vosotros no... Harry, ¿tú no estabas saliendo con Alex?
-Claro, lo estoy-se acercó a ella y la estrechó entre sus brazos con fuerza.
-Acabas de... Vosotros dos... ¿Sois gays?-dijo señalando a Harry y Louis.
Decir que nos reímos a lo loco es decir poco. Claro, Matt no conocía la relación de grandes amigos de gigantesca confianza que tenían ambos.
-¡Que va!-dijo Louis riendo.
-Pero, pero, pero... si os habéis besado...-dijo Matt abriendo los ojos.
-No... esto es besar-dijo Harry dándole un beso justo junto a los labios a Alex. Ella sonrió y, a pesar de todo, Matt también.
-Aaaaaahhhhh... Entonces nada, lo había pensado-dijo riendo.
Seguimos bromeando con aquel tema un rato más. Unos minutos más.
Bueno vale, cerca de hora y media más, pero el momento lo precisaba. Había que animarnos, y lo estábamos consiguiendo.
Cuando Matt ya había dejado todas sus cosas en nuestra habitación de la residencia, decidimos salir a dar una vuelta.
-¿A dónde vamos?-preguntó Matt.
-Trafalgar Square.
-Sí, eso.
-London Eye.
-De acuerdo.
-Noria.
-Pues vale...
-Museo.
-¡NO!-gritaron todos a Irina, que era quién había propuesto aquello.
-Eh eh eh, que no ha dicho nada...-dijo Niall defendiéndola.
Decidí acercarme a él y contarle mis sospechas.
-Niall... ¿podemos hablar?-pregunté tirando de su brazo. El resto seguían discutiendo sobre el sitio al que podríamos ir, por lo que lo consideré el momento oportuno.
-Claro-respondió sonriente.
Nos apartamos un poco del grupo, que ya seguía andando. Nos quedamos algo rezagados y entonces empecé a hablar con él.
-Niall...
-Liam...
-¿Aceptas consejos?-pregunté intentando romper un poco el hielo. La verdad era que nunca había hecho algo así, por lo que estaba descolocado. Arqueó la ceja y encogió los hombros.
-Claro, si son tuyos claro que sí-dijo sonriendo.
No pude evitar sonreír también.
Niall era increíblemente dulce y tierno, y le iba a decir algo por lo que probablemente se enfadaría conmigo.
-No estés tanto con Irina-dije de golpe. Me miró con los ojos muy abiertos de la sorpresa.
-¿Cómo? O más importante, ¿por qué?-preguntó.
-Creo que tiene novio o algo...
-No Liam, no tiene... ¿Por qué inventas cosas?-dijo molesto.
-No invento Niall, deduzco, que es diferente-respondí.
-Pues no deduzcas.
-Niall, sabes que eres mi mejor amigo por algo... No quiero que te hagan daño-dije con toda la sinceridad del mundo.
-Si no fuera porque estás con Ayleen, diría que estás celoso de mí-dijo serio.
-Niall, confía en mí, por favor te lo pido-supliqué.
-Claro, cuando no quieras hundirme...-respondió-Déjame Liam.
-Niall...-dije mientras caminaba alejándose de mí.
-Ni lo intentes Liam... No.
Dio media vuelta y se fue corriendo hacia Irina y Zayn. Se detuvo junto a ellos y empezaron a reír.
Por mucha buena intención que había tenido, me daba la sensación de que aquello no era más que una advertencia de que realmente iba a pasar.
De que le iban a romper el corazón a mi amigo... y yo no podía evitarlo.



(POV NIALL)

Estaba realmente enfadado con Liam. Era un gran amigo y siempre estaba ahí dispuesto a prestarte apoyo y consejo, pero se había pasado.
¿Irina con novio? No, eso no podía ser.
Era tan... dulce, tan tranquila y tierna que no podía tener ya pareja.
Caminábamos juntos mientras yo seguía pensando en aquello.
Llegamos al pie de la noria y nos decidimos a subir.
-¡Yo voy con Liam!-gritó Ayleen agarrándose a él. Me miró, pero le esquivé.
-Por favor, por pequeños grupos-dijo el chico que organizaba aquello.
Al final, tras mucho discutir, los grupos quedaron en Liam, Ayleen, Liz y Zayn en uno y Matt, Harry, Louis y Alex en otro.
-¿Os importa ir los dos solos en uno?-preguntó.
-Para nada-respondió Irina.
Sonreí. Perfecto, así podría comprobar si ella me quería o no.
Esperamos a que todos entraran en sus respectivas cabinas para pasar nosotros a la nuestra.
Irina miraba asombrada absolutamente todo lo que se veía de Londres.
Realmente, el London Eye estaba increíble desde allí.
En un momento que se giró, me acerqué a ella, quedando justo detrás.
-¿Te gusta?-susurré.
-Es... es precioso, no tiene nada que ver con Cardiff...
Giró y quedamos de frente, increíblemente cerca.
Era entonces o nunca.
Aparté un mechón de pelo de su cara, la cogí entre mis manos y paseé mi mirada por sus ojos una y otra vez.
-Irina...-me acerqué, hasta que ella habló.
-Niall... No, no podemos...-dijo cogiendo mis manos y apartándolas de ella.
Se me heló la sangre en las venas.
-Yo... yo... yo tengo ya novio.
Esas eran las palabras que Liam me había dado a entender pero que, cegado por mi tozudez, había ignorado.
Las mismas que me habían helado el corazón.
-Yo... yo...-empezaba a decir.
-Shhh, tranquila, no pasa nada-dije sonriente-Soy un poquillo tonto y pensé lo que no era, pero no pasa nada.
-Pero Niall...
-Que no, que no pasa nada-sonrió levemente-En serio.
Asintió y volvió a mirar por el cristal.
Acabaron las dos vueltas de noria más largas de mi vida y bajamos de la noria.
Seguimos hablando con 'normalidad' todos, aunque yo por dentro iba pensando en algo.
Miré a Liam, que hizo un gesto de entenderme y sonreí. Le pedí perdón con la mirada y agitó la cabeza sonriendo de lado.
Con Liam estaba todo solucionado.
Después el problema sería volver a juntar los pedazos de mi corazón roto por las ilusiones y el entender mal a las personas.

¡Espero que os haya gustado y lamento la tardanza!

Capítulos 21, 22 y 23: Today's the best day ever.

¡Hola lectoras!

Sé que probablemente me odiéis porque no he subido en dos semanas y no volváis a leerme como venganza, pero he estado hasta arriba de trabajos y de exámenes, y mi madre me ha dejado sin ordenador por tener un 7'25 ''solamente'' en un examen de literatura, así que no he podido conectarme... D:

El viernes terminé la primera tanda de exámenes, por lo que hoy me he levantado tempranito para estudiar el examen del martes de historia que tengo y para escribir estos capítulos.

Espero que os gusten, porque me ha dado por meterle el rollo 'conversación hiper estúpida' y creo que han quedado muy graciosos.

Este es mucho más animado, o eso creo yo.

A pesar de todo, os agradezco lo más grande vuestros comentarios (que no puedo responder porque mi internet deja de funcionar selectivamente) y las manitas verdes (que por ahora no han bajado de 14)

Me hacéis super feliz con esto, así que muchas gracias.. :)

Todos los que leáis esto, sabed lo siguiente: Sois unas grandes personas, y por apoyos tan grandes como vosotros es por lo que personas como yo nos dedicamos a escribir, por mal que lo hagamos, pero nos animáis a seguir intentándolo... Sois increíbles, así que no cambiéis.

Un beso muy grande y espero que os gusten estos capítulos, y perdón por la tardanza! <3

 

 

(POV MATT)

Abrí los ojos con algo de trabajo.
Densas capas de legañas los recubrían en su totalidad, como si llevase dormido días y días.
Bostecé levemente, mientras separaba mis pestañas, permitiendo así el paso de una fina cortina de luz hasta mi cara.
Me incorporé poco a poco, mirando a mi alrededor.
-¿Dónde estoy?-me pregunté en voz baja.
Mi estómago emitió un fuerte quejido, por lo que lo presioné con ambas manos.
-¿Por qué me duele tanto?-susurré para mí mismo.
Lentamente, comencé a recordar todo lo que había pasado.
Me encontraba en una sala bastante grande. Medio sentado en una camilla. En una camilla de hospital.
El accidente, el coma, esa apendicitis tan oportuna, venir a ver a Alex...
-¡Alex!-grité sin darme cuenta.
-Em... ¿Qué? ¿¡Qué pasa!?-escuché decir a su voz sobresaltada.
Dirigí mi mirada rápidamente hacia el lugar desde donde provenía esa melodiosa voz.
Me sorprendí demasiado al verla allí, en ese momento de pie junto a la cama.
Tenía los ojos bastante abiertos, posados en los míos. La respiración rápida, muy rápida. El pelo, propiamente alborotado, que le caía por el lado izquierdo de la cabeza.
A pesar de su cara cansada, los rasgos algo marcados, lágrimas cayendo por sus mejillas y demás, me seguía pareciendo una persona realmente... Hum... ¿Bella? ¿Hermosa?
La palabra sería preciosa.
Habían pasado once años desde que coincidimos en una clase por primera vez, pero solo seis desde que éramos grandes amigos.
Siempre había sido una persona muy callada, que hacía las tareas y estudiaba. Sacaba buenas notas, sin exagerar tampoco.
Era amiga de sus amigos, les ayudaba y apoyaba siempre que hacía falta. Le gustaba quedarse en casa los viernes y salir por la mañana temprano.
Nunca había bebido ni fumado, y esa era una de las cosas que me encantaban de ella.
Iba contracorriente. Diferente a todos, original, única.
Y por eso estaba tan locamente enamorado de ella desde esos seis años antes.
-Matt... ¿qué te pasa?-preguntó, sacándome de mi ensoñación.
-Em... Yo... Hum... Nada, tranquila-dije sonriente.
Me miró perpleja y agitó la cabeza mientras sonreía de lado.
-La próxima vez que quieras 'nada'-dijo recalcando la palabra nada-hazlo en silencio, por favor...
Me eché a reír suavemente y ella sonrió de la forma más amplia que había visto en mucho tiempo.
Sus perfectos y brillantes dientes y sus labios finos y rosados, que enseñaban una sonrisa que había añorado enormemente.
Sus sonrisas me daban aire para respirar, por llamarlo de algún modo.
Me gustaban demasiado. Sus ojos, su risa, su alegría, sus ganas de comerse al mundo, sus ansias por viajar, sus canciones, sus paranoicos momentos, sus escritos, su felicidad continua, sus abrazos, sus miradas, sus pecas, su pelo, su originalidad, su inventiva, su envidiable imaginación... Toda ella.
-¿Por qué me miras así?-inquirió al cabo de un rato.
-¿Así cómo?-intenté disimular lo que estaba pensando.
-No sé, en plan fijamente. Buscando cada detalle...-se acercó a mí. Sus ojos se encontraban cerca de los míos, notaba su respiración contra mis mejillas.
Realmente, nunca me había puesto nervioso al tenerla así de cerca, es más, me encantaba.
A pesar de estar algo loco por ella, prefería saber que siempre estaría a mi lado como mi mejor amiga, con nuestras estupideces y demás.
Sonreí, mientras me alejaba de ella.
Os preguntaréis ¿Por qué? Si la quieres, ¿por qué no la besas o algo?
La quería, muchísimo. Tanto que me dolía.
Me dolía haberme alejado de ella y haber perdido una porción de su verdadera amistad.
Entonces comprendí que la quería, sobre todas las cosas, pero prefería tenerla como amiga antes que como pareja.
Además, ella ya estaba con Harry, y me parecía bien.
'Si quieres a alguien, déjale libre'. Eso haría yo.
Seguir como amigos siempre, pero ni siquiera intentaría separarles ni nada.
-¿Tienes más pecas?
-Espero que no-dije riendo-Las odio.
-No deberías, son bonitas-dijo dando la vuelta.
-Son horribles-afirmé.
-Pues a mí me gustan-sonreí ante su comentario.
-Tonta, tú también tienes pecas...
-Lo sé, y me encantan.
-Las tuyas, no las mías.
-Las tuyas son mejores.
-¿Por qué?
-Porque eres más moreno que yo y te quedan mucho mejor, creo que es evidente.
-Pues tú tienes una piel preciosa-dije.
-¿La piel blanca?-se echó a reír y no pude evitar sonreír otra vez-Sí, adorable, parezco un folio con patas.
-Mentira, ten autoestima contigo misma.
-Cuando sea guapa o algo, ya la tendré.
-Ya lo eres.
-Adulador.
-Es la verdad.
-Dejémoslo, no quiero que discutamos.
-No discutiremos, pero ya eres guapa, no quieras cambiar ni nada.
Sonrió levemente.
-Gracias-dijo en un susurro. Asentí con la cabeza.
Se recogió el pelo en una coleta alta mientras daba la vuelta y se quitó la sudadera que tenía puesta, dejando ver una camiseta que yo conocía muy bien.
-¡Tu camiseta! ¡Tu camiseta!-chillé señalándola.
Se miró y levantó la cabeza, sonriente.
-No sé por qué creo que te gusta y todo...
-¡Caradura! ¡Si te la regalé yo!
Nos echamos a reír. Era una camiseta de Sum 41, su grupo favorito.
La había encontrado un par de años antes en un mercado en un viaje que había hecho a Ottawa. Fue visto y no visto, verla y comprársela.
-Veo que te gustó, ¿eh?
-Creo que es evidente, si no me gustara no la tendría puesta...
Me levanté poco a poco y me dirigí al baño.
-Me alegra ver que te gustó.
-Acertaste de lleno-sonrió.
-Tienes un gran gusto musical, eso es todo-dije mientras echaba la pasta en el cepillo de dientes y empezaba a lavármelos.
Tenía un sabor un tanto extraño en la boca, sin saber exactamente a qué.
Una mezcla de algo agrio y a la vez increíblemente amargo. Todo con un toque dulce.
Refregué por todos mis dientes la pasta a la vez que miraba de reojo por el espejo del baño a Alex.
Acariciaba suavemente una tortuga de peluche que me habían regalado Kelly y Gaby. La miraba con dulzura, con cariño. La estrechaba con fuerza mientras se sentaba en la camilla levemente.
Había cambiado enormemente. Desde su personalidad hasta su físico.
Antes era una niña asustadiza y con cara de intelectual.
Después se había convertido en una chica valiente y luchadora, y preciosa en todos los sentidos.
Tenía una expresión de dureza continua, porque así los demás no le hacían daño.
Era una de las personas que más había llorado en su vida por pérdidas de seres cercanos, cosa que no se merecía.
Quizás parezca que todos la idolatrábamos, y creo que siempre ha sido así.
A pesar de estar triste, deprimida y demás, siempre había antepuesto nuestros problemas a los suyos propios.
Por eso era tan especial para todos.
Terminé de enjuagarme la boca cuando ella se acercó a la puerta.
-Venga ya, ni que estuvieras lavándole los dientes a King Kong...
Escupí y sonreí lo más ampliamente que pude.
-Tengo una pregunta para tí-dije apoyándome en el lavabo mirándola.
-Tú dirás.
-¿Por qué has venido?
Me miró extrañada, con los ojos muy abiertos.
-¿Qué por qué?-asentí-Creo que es evidente. Eres mi amigo, y por muy gilipollas que hayas sido conmigo, todo lo pasado me importa más que uno de tus errores.
Sin importar el dolor que sentía en ese momento, me acerqué a ella y la abracé con todas mis fuerzas, llorando.
-¿Estás llorando?-me preguntó al cabo de un rato.
-No, solo me sudan los ojos...-respondí sonriendo.
Se echó a reír y la imité.
-Eres incorregible, Matt...
Nos separamos y cogió mi cabeza suavemente, mientras me daba un beso suave en el pelo.
-Sigues tratándome como a un hermano pequeño...
-No tengo hermanos, y tú tampoco-dijo tornando los ojos sonriente-Somos hermanos de no sangre, y me gusta saber que todo es como antes...
-A mí también-afirmé.
-Hola chicos...-escuché decir a la voz de Harry.
Se acercó a Alex y le dio un beso en la frente. Ella sonrió dulcemente y sonreí sin poder evitarlo.
Era feliz, y me alegraba por ella.
-Hey, hola Harry-dije sonriendo. Me devolvió la sonrisa.
-¿Cómo va esa enfermedad?
-Puffff, ahí va, mejorando poquito a poco...
-Me alegro oye-dijo.
-¿Dónde están todos?-preguntó Alex.
-A eso venía, van a desayunar, te están esperando.
-No puedo irme...
-Podré estar solo un rato, ve a comer algo, llevas todo el tiempo aquí conmigo-inquirí.
-No se quedará solo, yo me quedo aquí por si necesita algo, no tengo hambre ni nada-dijo Harry.
-Está bien, hasta luego entonces...-se dio la vuelta y giró al momento-a los dos.
Salió sonriente de allí.
Me senté en la camilla, algo cansado todavía. Respiré hondo y Harry ocupó el sillón que se encontraba justo enfrente a mí.
No supe por qué, pero por su expresión, me parecía que quería hablar.


(POV HARRY)

Justo cuando Alex salió de la habitación, me senté frente a su amigo.
Me quedé mirándole un buen rato, cosa que él no impidió.
Tenía que aceptarlo, no sabía como sería de actitud y personalidad, pero en cuanto a físico, podía ser un contrario.
No era excesivamente guapo, pero tampoco feo, sino con un punto intermedio entre aspecto adulto y aniñado.
Ese era el problema, que no era feo. Que era más alto que yo. Más delgado, con más músculos.
-¿Puedes dejar de mirarme ya?-preguntó alzando una ceja-Si no fuera porque estás saliendo con Alex, pensaría que me tiras los tejos mentalmente.
No pude evitar echarme a reír.
Sonrió y me reí aún más.
-¿En serio?-conseguí articular palabra entre carcajada y carcajada.
-Te lo he dicho por algo, tenías una cara extraña...
-¿Cara extraña?
-Sí, algo en plan-se levantó y se mordió el labio-Ais guapetón, que te cojía y... GRRRRR-hizo el gesto de un tigre y acabé llorando, pero de la risa.
Realmente, el chico tenía pinta de ser, como poco, simpático y gracioso.
-Pues siento decepcionarte, pero no estaba pensando eso-aclaré.
-Eso esperaba, me hubiera resultado raro... Sé que soy guapo y eso, pero los chicos... Va a ser que no.
Volví a reír.
-Estás un poco loco, Matt.
-Lo sé, pero así es como caigo bien a la gente, divirtiendo-dijo sonriente.
-Oye, ¿cuánto mides?-pregunté.
-¿A qué viene esa pregunta tan rara?
-Quiero saberlo, quiero saber si eres competencia para mí.
-Pues...-tornó los ojos, pensativo-Creo que 1'88... Pero no voy a ser tu competencia.
-¿Cómo que no?
-Pues eso, que no.
-Se te nota a la legua que sigues colado hasta los huesos por Alex...
-No pretendo ocultarlo tampoco-respondió encogiendo los hombros. Me sorprendió bastante aquella frase suya. Por ello, me decidí a preguntarle.
-¿Entonces? ¿Por qué dices que no eres competencia?-me levanté y me quedé de pie justo enfrente suya.
-Porque ella te quiere a tí y es feliz-dijo tranquilo-Es la ley, si ella es feliz, yo lo soy.
-No creo que eso sea verdad...
-No lo creas si no quieres, pero es la verdad-suspiró-La quiero mucho Harry, muchísimo. Demasiado quizás. Es como mi hermana, y lo es todo para mí. Pero prefiero estar seguro de que estará toda la vida a mi lado siendo amigos, antes que perderla como pareja.
-¿Estás queriendo decir que no durará lo nuestro?
-Estoy seguro de que sí. Ella te quiere, solo hay que ver como te mira. Me pareces una gran persona, Harry-al escuchar eso, le miré atentamente-Se nota que te importa ella, no el tener pareja. Le das besos en la frente y abrazos, y a una persona como ella, que lo que más necesita es apoyo, eso es precioso.
-Ouch, gracias.
-No he terminado.
-Perdona, continúa.
-Mira Harry. La quieres, te quiere. Os apoyáis mutuamente. La ayudas y la animas, y eres su amigo antes que su novio. Y eso es envidiable.
-Gracias.
-No las des, es la verdad-dijo sonriente-Por esa razón no me importa no ser yo su pareja, porque sé que es feliz junto a tí, y me alegra que haya alguien tan hecho para estar con ella como tú-subió una de sus manos y se apartó el flequillo mientras me miraba-Por eso me aparto. No me meteré entre vosotros y nunca intentaré separaros... Pero no le hagas daño, porque entonces te las verás conmigo.
-Tranquilo, nunca le haré daño.
-Más te vale, porque si no estaré ahí para apoyarla, y para quitarte la sonrisa de la cara por herir a mi hermana...
-He de aceptarlo-dije.
-¿El qué?
-Eres una de las personas más nobles que he conocido nunca... Y me alegra saber que Alex puede contar contigo.
-Gracias, es bueno oír algo así del novio de mi mejor amiga-dijo sonriente.
Nos echamos a reír y seguimos hablando.
Realmente, Matt era una gran persona. Una gran persona que había cometido muchos errores, pero los había enmendado.
Y es que, ser noble en este mundo tan extraño es muy complicado... Pero él lo era.


(POV LOUIS)

El día estaba siendo provechoso. En ese momento estábamos desayunando en un Starbucks que había cerca del hospital.
Alex se había empeñado en quedarnos a comer algo en la clínica, pero todos nos negamos. Harry acompañaba a Matt y por tanto no estaría solo.
-¡Yo quiero un café!-gritó Gaby.
-¡Y yo!-dijo Kelly.
-¡Yo quiero un donnut de chocolate!
-¡Yo de azúcar!
-¡Yo con sabor a fresa!
-¡Que sea un pastel de chocolate mejor!
-¡No! ¡Un chocolate caliente!
-¡Yo quiero un elefante amarillo!-grité por encima de las voces de todos.
Se me quedaron mirando con caras extrañadas y al momento empezaron a reír todos escandalosamente.
El que más, Niall.
Con su risa exageradamente fuerte, nos arrastró a todos los demás, consiguiendo así que la mitad del local se girara para mirarnos.
Le pedimos perdón a la mesa de al lado por el jaleo y salimos de allí tras haber pedido los cafés y los chocolates calientes.
Caminamos por el centro de Londres un rato. Entramos en un parque pequeñito que había cerca y nos sentamos en el césped.
-¿Qué hacemos ahora?-pregunté.
-Ni idea, algo interesante, que si no, nos dormimos...
-¿Cantamos algo?
-¿Tenemos pinta de tener ganas de cantar?
-Tengo una idea-dijo Alex.
-Y yo hambre...
-Cállate Niall-chistó Zayn.
-Me suena el estómago.
-Niall...-continuó Zayn. (toda la discusión es entre Zayn y Niall, ¿vale?)
-Resuena como una pandereta y una zambomba a la vez...
-Calla...
-Aiii mi estomaguiiiiitooooo...
-Calladito estás más guapo, Niall...
-Que se queja de haaaaaaaaambreeeeeee...
-Tómate el café y calla.
-Se os ha olvidado pedírmelo.
-Toma el mío.
-Tiene demasiado caramelo quemado, no me gusta.
-Te aguantas.
-¿Quieres el mío?-preguntó con gesto cansino Liam.
-No... Si da igual, os olvidáis de mí...-puso ojos de cachorrito.
-No por favor, esa cara no, Niall-dijo Ayleen.
-Chantaje emocional no, ¿eh? NO-dijo Zayn.
-Es que... *snif, snif* Buaaaahhhhh-lloriqueó de broma.
-Venga Niall... que no pasa nada...-dijo Irina intentando aguantar la risa.
-Buaaaaahhhhhh
-Jo, no sigas...-dijo Liz.
-Es que... BUAAHAHAHAH-se echó a reír, asustándonos por la reacción.
-Mala gente-dijo Zayn.
-Tonto-respondió indignada Ayleen.
-¿Os puedo decir mi idea?-inquirió Alex.
-Creo que deberíamos escucharla-dije.
-Gracias, alguien que me oye-dijo ella.
-Estúpido-dijo Liam.
-Pero si en el fondo me queréis...-dijo Niall.
-Teeeengooooo uuunaaaa ideeeeeaaaaa-canturreó Alex.
-Aceptadlo, me queréis-dijo el rubio.
-Sí, igual que a un grano. Que a un doloroso e impresentable grano rojo como la nariz de Rudolf-dijo Zayn remarcando las palabras.
-¿Me podéis escuchar?-decía Alex algo desesperada.
-Soy adorable, no lo neguéis-seguía diciendo Niall.
-Pesado, Alex está intentando hablar-dije.
-Eso, escuchad a Louis...
-Serás adorable, pero pesado como un mamut-dijo Zayn.
-¿Hola? ¿Hay alguien ahí?-insistía mi amiga.
-Se nos van a enfríar los cafés-decía Irina.
-Me siento ignorada-seguía Alex.
-Escuchadla de una vez-dije.
-Sí, mi chocolate ya está frío...-dijo Zayn.
-Por tonto, eso es la venganza divina por haberos olvidado de mí-dijo Niall dramatizando.
-Mentiroso-dijo Ayleen.
-Eso-repitió Liam.
-¡TENGO SEIS PIERNAS!-vociferó Alex de repente.
Todos nos volvimos para mirarla algo sorprendidos.
-Era la única forma de que me hiciérais caso de una vez-aclaró.
Nos echamos a reír otra vez.
-Perdónanos, pero el rubio es algo exasperante...-dijo Irina.
-Eh, eh, sin faltar...-reprendió el aludido.
-Sabes que no...-dijo Irina con una sonrisa.
-Vale ya, nada de cariñitos ni derivados-Liam levantó la mano-Y nada de interrumpirme.
Bajó el brazo y empezó a hablar.
-A ver, como sabéis, hace poco fue el cumple de Lou, ¿verdad?
Todos asintieron, pero yo empecé a negar con la cabeza.
-Ni se te ocurra-dije.
-Cállate, dijimos que nada de interrupciones-dijeron los demás.
-Pero...
-Calla.
Cerré la boca y dejé que hablaran.
-Pues eso, que fue el cumple de nuestro viejete preferido, y creo que deberíamos hacerle una fiestecilla no sorpresa, aunque sea pequeña...
-Sí.
-Prefiero hacer otra cosa-dije.
-¿El qué?-preguntó Zayn.
-Quedarnos aquí todo el día, en este parque, haciendo el tonto y bailando trocherías... ¿Podemos?-miré a Alex.
Encogió los hombros.
-¿Por qué no? Venga, empieza tú.
-Hay algo mejor...-me levanté y Niall me siguió. Nos colocamos uno al lado del otro-Liam, ven, necesitamos a otro más para el baile...
-Ah, no... Yo no bailo-negó con la cabeza una y otra vez.
-Pues si no eres tú, tiene que ser Zayn-dijo Niall.
El aludido giró la cabeza con cara de susto y Liam se dio por vencido.
-Venga, lo harás muy bien-dijo Ayleen dándole un beso en la mejilla.
-¿Qué hay que hacer?-preguntó Liam.
-¡¡EL BAILE DEL BUCEADOR!!-gritamos Niall y yo a la vez que empezábamos a hacerlo y repetirlo.
Liam nos miraba estupefacto, siempre con la misma cara extrañada, intentando copiarnos sin éxito.



Nos echamos a reír escandalosamente.
Pasamos toda la tarde así, riendo y demás.
Las parejas existentes intentaron no demostrar su cariño para no deprimirme y a cambio yo me dedicaba a hacerles reír con tonterías varias.
Prepararon una tarta improvisada con un donnut y como no teníamos veinte velitas, compraron un bote de sirope y una bengala.
Dibujaron un 'felices 20 Lou' en el pastel y encendieron la bengala.
-Venga chicos, el cumpleaños feliz-dijo Niall aplaudiendo como un niño pequeño.
Lo cantaron a toda velocidad porque el calor de la bengala estaba derritiendo el sirope, que empezaba a chorrear por las manos de Alex.
-Pide un deseo-dijo cuando habían terminado.
-Tengo a mi familia y a todos vosotros...-dije mirándoles. Apoyé mi mirada en el pastel-No necesito nada más.
Soplé con todas mis fuerzas.
Me abrazaron todos a la vez, dejándome casi sin aire para poder respirar, pero merecía la pena.
Volvimos al hospital para acompañar a Matt.
Entramos en su habitación y nos sorprendimos al verles riendo juntos.

 


Les contamos lo que habíamos hecho y estuvimos horas y horas contando cosas graciosas y riéndonos.
Quien dijera que era mejor tener pareja que los amigos, que los conociera a ellos.
Porque cambiaría de opinión.
Aquel había sido, hasta la fecha, el mejor cumpleaños de mi vida.

Y todo, gracias a ellos.

 

¡Espero que os hayan gustado y gracias por leer! :)

Capítulos 19 y 20: Welcome home, my dear friend.

¡Hola lectoras!

Espero que no os moleste que haya tardado tantos miles de años en subir este capítulo, pero mi mejor amiga viene en un ratillo y he estado ocupada limpiando mi cuarto y ordenando un poco...

En fin, antes que nada, mil gracias por los comentarios del anterior capítulo y las manitas verdes. No he podido contestaros, porque mi metroblog es subnormal y no me deja responder a veces... Lo siento mucho D:

Ahora, para empezar, os aclararé algo. NI he ganado concursos de escritura (bueno, solo gané uno, hace unos años), NI he tomado clases para escribir ni nada por el estilo, es simplemente un hobbie que tengo, junto con el dibujo. Aunque escuchar

(en este caso, leer) que todas me decís lo increíblemente bien que escribo, que escribo como los ángeles y demás piropos, estoy empezando a creerme que es verdad... A ver si hay suerte y cuando vaya a empezar la carrera de periodismo escribo aun mejor...

Bueno, solo era eso, que os agradezco de cien formas diferentes o aun más que comentéis y apoyéis lo que escribo, porque significáis muchísimo para mí, todas y cada una de las que leéis esto, comentéis o no, pero lo sois.

Para terminar, espero que contestéis TODAS a la encuesta que hay al lado, entre las fotos de las supuestas Liz e Ayleen...

Sin nada más que decir, aquí tenéis los capítulos (algo más bonitos y menos mierda, o eso creo) 19 y 20! :) (Siento que sean tan cortos, pero no me daba tiempo a más)

Un beso y mil gracias por leer <3

 

 

 

(POV ZAYN)

Abrí los ojos lentamente, mientras notaba un peso extraño sobre mis piernas.
Me incorporé un poco y la ví. Era Liz, que se había quedado dormida sobre mí.
Recorrí con los ojos su cara. Sus rasgos, tan americanos como alegres. Su melena rubia, recogida en una coleta, que le caía de lado por el cuello.
Sus ojos cerrados, con cientos de pestañas largas y curvadas. Sus mejillas sonrosadas. Sus labios, carnosos y oscuros, en forma de sonrisa.
Simplemente, toda ella.
Me encantaba pasar horas y horas con ella sin hacer nada. Mirándonos, durmiendo, jugando a las cartas, hablando de cosas mundanas y cotidianas... Por el mero hecho de estar con ella.
Me inspiraba más confianza que nadie. Podía contarle cualquier cosa, porque sabía que no la revelaría jamás.
Aunque nos enfadásemos, no duraba mucho. Me importaba demasiado como para dejar que algo se interpusiera entre nosotros.
Aún en aquel momento seguía sin creerme que estuviera conmigo. Que saliéramos juntos. Que me gustara tanto como yo a ella.
Después de años y años registrando cada uno de sus detalles. Pensando en cómo sería su personalidad. Fijándome en toda ella, porque me había llamado la atención desde el primer día.
Desde ese quinto de primaria en el que coincidimos en la misma clase. Desde que nuestros ojos se cruzaron por primera vez.
Acerqué una de mis manos hasta su pelo, acariciándolo suavemente.
Permanecí así varios minutos, hasta que una vibración en el pantalón me devolvió a la realidad (sé que suena un poquillo mal, pero no sé ponerlo de otra forma...).
Dirigí la mano a mi bolsillo y saqué el móvil.
Liz se despertó y se incorporó a mi lado.
Abrí el móvil. Bandeja de entrada. Último mensaje.
Liam.
-¿Qué pasa?-preguntó Liz.
-Un mensaje de Liam...-empecé a leerlo-'¿Dónde estáis? Estamos todos reunidos en el hospital, el amigo de Alex está bastante fastidiado, tienen que operarlo de urgencia en un rato... Os necesitamos aquí, A LA DE YA!'
-Venga, arranca y vámonos...-dijo soltándose el pelo y volviendo a cogerse una coleta, esta vez algo mejor hecha.
-Buenos días, ¿eh?-dije tornando los ojos.
-Mmmmm...-se acercó a mí y me estampó un beso en la mejilla-¿Desde cuando eres tan mimoso?
-Desde siempre, cariño, desde siempre...-dije sonriendo. Miré al frente y arranqué el coche.
Nos pusimos el cinturón y nos encaminamos al hospital.
-¿Cómo crees que estará Alex?-preguntó al cabo de un rato en silencio. La miré, mientras ella miraba a través del cristal.
Suspiré.
-No sé... Supongo que bastante mal-volví a fijar los ojos en la carretera-Espero que nada que no pueda arreglarse con un rato de tranquilidad y helado...
-A veces piensas como una chica...-sonrió-Como una chica americana...
Me eché a reír levemente.
-Bueno, estoy enamorado de una chica americana... Esas son las consecuencias-dije con una carcajada.
-¿Enamorado?-arqueó una ceja.
-¿Lo dudabas?-paseé mi mirada por la suya unos segundos.
La sostuvo, para acto seguido volver a sonreír.
-No me lo habías dicho...
-Pensaba que estaba suficientemente claro.
-Sí... aun así, me ha gustado que lo dijeras.
Otra sonrisa más.
-Si quieres te lo puedo decir a todas horas, porque no pienso cambiar de idea.
-No hace falta, sé que, además de todo, es algo recíproco... Con que me lo demuestres, me basta y me sobra-puso una sonrisa de lado y sonreí.
-Me parece bien...
Seguimos callados el resto del camino. Cantamos un ratillo con la música de la radio y llegamos pronto a los aparcamientos del hospital.
Paré el motor del coche y me bajé a toda velocidad para abrirle la puerta a Liz.
Salió con lentitud, cogiendo la mano que previamente le había tendido para ayudarle a levantarse.
Tiré de ella y tropezó contra mí.
Apoyé mi barbilla en su cabeza y la abracé.
-¿Y esto?-inquirió.
-Primera muestra de enamoramiento-me separé de ella y le dí un beso en la mejilla-Segunda muestra de enamoramiento-proseguí.
Se acercó y me dio un beso corto en los labios.
-A ver si adivino... ¿Tercera prueba de enamoramiento?
Nos echamos a reír y caminamos hacia la habitación que el día antes me había dicho Louis.
Vimos de lejos a Alex hablando con un médico, mordiéndose el labio e intentando no llorar.
Quisimos acercarnos, pero al momento vimos a un chico y una chica desconocidos.
Nos quedamos parados y nos acercamos a los chicos.
-¿Quiénes son aquellos?-pregunté.
-Hola a vosotros también-respondió Louis 'indignado'-Son dos de sus amigos de Cardiff... ¿Cómo se llamaban Harry?
-Gaby y Kelly.
-Eso-respondió el mayor.
Seguimos hablando un rato, y quise acercarme a ella, pero supuse que, los amigos que la conocían mejor que nadie, podrían animarla más que yo.


(POV ALEX)

Realmente me había, por llamarlo de alguna forma, alegrado de ver a mis amigos.
Gaby, el chico más sonriente que nunca había conocido, preocupado por todos nosotros, sobre todo por mí. Kelly, llorando como una posesa, más de lo que yo había llorado en días.
Los médicos decían que la cosa era algo más grave de lo que pensaban.
Por lo visto, Matt tenía principios de apendicitis y, a causa del accidente, se habían dado cuenta de que tenían que operarlo.
-¿Cuándo lo operan?-preguntó Gaby con una sonrisilla repetitiva.
-Gabriel Alan Michael Stewart, como tenga que volver a repetírtelo, te quito esa sonrisa de la cara y te corto los rizos, ¿vale?-dije tornando los ojos y mirándole con seriedad.
Sonrió.
-Bah, si empiezas a sonreír no puedo enfadarme contigo, pedazo de tonto...
Se acercó a mí y me abrazó con fuerza.
Al momento apareció Harry a mi lado.
-Hey, hola...
-Hola-dije abrazándole esta vez a él.
-Me voy a poner celosa si abrazas a todos los chicos...-dijo Kelly poniendo morritos.
-Yo también-dijo Harry sonriendo de lado.
-¿Por abrazar a esta cosa de aquí?-respondí señalando a Gaby.
Asintieron y Gaby se echó a reír.
-Lo siento, paso de salir con mi prima-dijo con una carcajada.
-¿Sois primos?-preguntaron al unísono.
-¿No se nota?-le acerqué con mi brazo y nos juntamos.
La verdad sea dicha, el parecido era nulo.
Gaby era pequeñito para su edad, midiendo lo mismo que yo, mientras que yo era, supuestamente, bastante alta. Él con el pelo rizado, yo ondulado. Sus ojos verdes, los míos marrones.
Él, increíblemente moreno. Yo, blanca descafeinada. Su jodida belleza y mi asquerosa fealdad. Su delgadez y mi no tan delgada presencia.
-Solo os parecéis en el color de pelo-dijo Harry perplejo.
Sonreí y nos miramos. Realmente, era cierto, mi primo y yo no nos parecíamos para nada.
Las risas acabaron en cuanto apareció una cara más que conocida. Harry abrió mucho los ojos, con una mezcla entre sorpresa desagradable y confusión.
Mi cara debió ser un poema, porque Gaby me zarandeó suavemente.
-¿Quién es?-preguntó. Hice caso omiso de sus palabras.
-¿Qué puñetas haces tú aquí?-preguntó Louis cabreado. Sí, Louis cabreado. Es de esas cosas que nunca te imaginarías que pasaran.
Y yo lo ví.
-Jo... qué mal me tratáis, chicos...-dijo ella con voz chillona.
-Qué pesadilla...-intervino Niall mirándola con desprecio.
-Perdone, señorita Rua...-escuché decir la voz del médico. Me giré hacia él. Venía sonriente-La operación ha sido todo un éxito, su amigo está en la habitación. Está anestesiado y demás, pero la fase del coma ha pasado.
Una ola de aire frío recorrió mi cuerpo. Liberación, alegría. Felicidad.
-Pueden pasar a verlo cuando quieran-finalizó este.
Irina se lanzó contra mí, abrazándome con fuerza. Gaby y Kelly se sumaron, ante la mirada feliz de todos nuestros amigos.
Nos separamos cuando empezó a faltarnos el aire.
Mis amigos se adelantaron y yo recordé algo demasiado importante.
*Soy la peor amiga del mundo...*
Louis se acercó a mí y me dio un abrazo propio de un peluche. Me cogió en peso y empezamos a dar vueltas.
Cuando paró, me dio un beso en el pelo y me tiró de los mofletes.
-Sonríe, tonta, que ahora tienes razones...-dijo.
Le enseñé la mayor de mis sonrisas.
-¿Ves? Mucho mejor.
Volvió a abrazarme, y le estreché aún más fuerte que antes.
-Oye Louis...-me miró-Sabes que te quiero mucho, ¿verdad?
-Claro que sí, tonta-dijo sonriendo-Y yo a tí, eres mi hermanita pequeña, enanilla mía-reí.
-Pues como me quieres tanto, me tienes que perdonar que no me acordara de tu cumpleaños...
-¡Anda! No seas más tonta, mi cumpleaños da igual...
-¿Cómo va a dar igual? Pero como ha habido tantos problemas y no me he acordado, pues ya te daré tu regalazo cuando volvamos... ¿vale?
-¿Me adelantas algo?
-¿Cómo qué?
Abrió los brazos.
-¿Un abrazo?
-Claro que sí-me refugié en sus brazos feliz.
Nos separamos y entramos en la habitación.
Por primera vez desde días atrás, Matt había recuperado el color.
Las mejillas sonrosadas, las pecas oscuras tan parecidas a las mías, su pelo alborotado como siempre.
Y su voz de siempre.
Me sorprendí al verle hablando de fútbol con Gaby, que le informaba de los últimos partidos que se habían jugado.
Aunque hablaba flojito y con la voz cortada, se le escuchaba con claridad.
Harry buscó mi mirada en un intento de apoyo, que capté al segundo.
Le sonreí y el agitó sus rizos, haciéndome reír interiormente. Aquel chico seguía siendo mi alegría, estaba comprobado. Bueno, él y todos.
Se hizo el silencio y la mirada de Matt se cruzó con la mía.
Se mordió los labios, intentando aguantar el sentimiento que le fuese a aflorar.
-Ehh... chicos, ¿vamos a tomar algo? Me tienes que contar ese partido del Manchester, Gaby-dijo Niall intentando ayudarme.
-Claro, vamos-dijo Gaby tirando de todos. Irina le dio un abrazo rápido a Matt y Kelly le achuchó sin demasiada fuerza.
Salieron y cerraron la puerta tras de ellos.
Permanecí en mi lugar, de pie y sin moverme, mientras él mantenía mi mirada.
Se torció un poco y se levantó. Me acerqué rápidamente a él.
-No seas tonto, no puedes levantarte todavía...
-Mentira, el médico me ha dicho que lo único que no puedo hacer es bailar, pescar, montar en montañas rusas, hacer puenting...-dijo intentando sonreír.
Una mueca de dolor cruzó su rostro.
Quise ayudarle, pero solo conseguí que se levantara, mirándome a los ojos.
-Antes de que digas nada, quiero hablar yo. Acepto que he sido un poco idiota...
-¿Solo un poco?-crucé los brazos.
-Vale, muy idiota. Me alejé de tí y fue una estupidez...
-¿Solo estupidez?
-Va, la mayor estupidez de mi vida. Me comporté como un gilipollas...
-¿Solo como un...?-me tapó la boca con una mano e hizo un gesto extraño.
-Cállate, déjame hablar-asentí-En fin, que siento haberte dejado de lado, porque alejarte de una de las personas más importantes de tu vida, no es rentable.
-¿Solo de las más importantes?
-Mi madre está por delante, se siente-dijo sonriente.
-Era una broma, tranquilo...
-Bueno, ¿me perdonas?
-No debería...
-Oh, venga... he dejado que me dieras a entender que soy gilipollas...
-Mmmm... creo que no es suficiente, me has jodido muchísimo...
-¿Puedo hacer algo antes de que me sueles tu retahila de insultos?
-Pss... supongo que sí-dije.
Se acercó a mí y me abrazó tan fuerte como pudo, estrechándome con cariño. Apoyó la cabeza en la mía y no pude evitar devolvérselo, pero con algo de cuidado.

-Por cierto, bienvenido a casa, por llamarlo así...

Minutos de silencio.
-¿Puedo preguntarte algo?-inquirí.
-Claro...
-No llevarás solo esta bata... ¿verdad?
Se echó a reír.
-Tranquila, ya tengo mi ropa puesta...-dijo sonriente.
Volvió a abarcarme con sus brazos y habló.
-Lo siento, demasido... Y te he echado de menos...
Por mucho que me jodiera aceptarlo, tuve que responderle al segundo, porque si no, no hubiera quedado tranquila. Era una persona demasiado importante para mí como para no ser sincera con él. Había sido mi todo, mi mejor amigo y mi confidente. Y una vida sin él, nunca hubiese sido igual.
Definitivamente, respondí. Lo más alto y claro que mi garganta ahogada de lágrimas me dejó.
-Yo a tí también...


¡Espero que os haya gustado este capítulo! <3

Capítulo 18: What doesn't kills you makes you stronger.

Hola bonicas <3

Aunque estos anteriores capítulos y este sean muy mierdas, son importantes para el resto, así que tienen que estar, es necesario. Es corto y una mierda, y lo siento en serio D:

Antes que nada, quería daros mil y una gracias, porque cada vez hay más manitas verdes y comentarios, y me encanta ver que tantísimas personas me leen, es un lujazo teneros de lectoras, sois geniales :)

Espero que este que subo ahora os guste, a pesar de que sea tan penoso y mierda.

Ahora, vayamos al momento FanGirl en el que me enteré de que nuestros ONE DIRECTION habían ganado finalmente el Brit.

Os cuento, aunque no os interese, pero es descojonante. Estaba en el bar de mi familia esta mediodía. Se había ido todo el mundo y solo quedábamos mis padres y yo. Salió el reportaje, me puse delante de la tele y lo escuché enterito. Casi al final, dijeron: 'Y el premio a la mejor canción, que se lo llevaron los jovencitos de ONE DIRECTION'. Cuando ví a Niall, Harry, Louis, Liam y Zayn en la tele, levantándose para ir a recoger el premio, cuando agradecieron todo a las fans y dijeron que nos querían, MORÍ. ¿Cómo se puede ser tan monosos como ellos?

 


(POV LIAM)

Cruzamos la puerta del hospital con paso lento.
Ayleen apretaba mi brazo, aumentando la fuerza a cada paso que dábamos.
-Ayle... ¿puedes parar? Me vas a atravesar el brazo con las uñas...-dije mirándola.
Sonrió débilmente con un asentimiento nervioso de cabeza. Disminuyó la presión y seguimos andando.
-¿A quién vienen a ver?-dijo la chica que se encontraba en la recepción con un extraño acento polaco.
Era bajita, algo rellenita y muy blanca, por lo que parecía el muñeco de Michelín reducido. Sonreí, para acto seguido volver a transformar mi cara en una algo más seria.
Estábamos allí por una razón, y no era reír ni hacer bromas.
Alex nos necesitaba. Mucho. Muchísimo.
Y por eso estábamos allí. Los amigos se ayudan cuando es necesario y, en aquellos momentos, más que nunca.
Alex entró de la mano de Louis por la puerta del hospital con expresión angustiada. El mayor de nosotros la iba animando poquito a poco, dándole suaves apretones en la mano.
Miré hacia Harry.
Quizás, si hubiera sido cualquier otra persona, se habría puesto celoso al ver a su chica cogida de la mano de otro... Pero no.
Sonreía, todo lo que se podía en una situación así. En parte, envidiaba la relación que tenían Harry y Alex.
Nunca se enfadaban, pero se respetaban siempre. Eran similares, no sentían celos si el contrario salía con otras personas...
Era increíble que se llevaran así.
Pasó por mi lado, seria e impasible, intentando que las lágrimas no salieran de sus ojos. Le iba a costar mucho, estaba seguro.
Llegaron al mostrador y la chica volvió a preguntar.
-¿Paciente?
Todos miramos a Alex, que aguantaba con una fuerza inimaginable la tensión.
-Gressmark, Matt Gressmark...-le temblaba la voz.
La mujer se giró hacia el ordenador y empezó a teclear con una lentitud increíblemente asombrosas.
¿Cómo era posible escribir de esa forma tan lenta?
-¿Cómo se escribe ese apellido tan extraaaaño?-dijo arrastrando la 'a' y dejando paso a mi amiga. Ella pasó los dedos por las teclas rápidamente y, segundos después, ya había encontrado la ficha de Matt.
Contuvo la respiración un poco de tiempo, el suficiente para ponerse roja y sentir como se ahogaba levemente.
-Habitación 304, pasillo 5, planta tercera...-se giró hacia Alex, que la miraba seria. Le tendió una fotocopia para rellenar, de esas de acceso, y nos encaminamos hacia el lugar que había dicho la mujer.
Decidimos dejar que Alex subiera en el ascensor con Irina y Ayleen. El resto, es decir, todos los chicos excepto Zayn, subimos por las escaleras.
-Qué barapalo...-dijo Louis de repente. Paró en seco en uno de los primeros escalones.
Todos nos quedamos mirándole sorprendidos. Repetimos su gesto y paramos.
-¿Qué?-preguntó Niall.
-A ver, que digo que es muy jodido todo esto...-arqueé una ceja. Harry se cruzó de brazos. Continuó hablando-¿No os parece muy mal asunto? Se muda a Londres. Entra en el internado. Matt va a verla-miró a Harry, que agachó un poco la cabeza al escuchar la frase que la seguía-Se besan. Matt le dice que la quiere. Se va. Pasa un tiempo. Harry se va a pasar un mes con Maddie-miró esta vez a Niall-El rubio y ella se besan. Resulta que se ha enamorado de ella. Halloween. Vuelve Harry. Están enamorados. Empiezan a salir juntos. Todos acabáis teniendo novia, menos yo, como siempre. Todo va bien. Viene su amiga. Niall se enamora de ella-dijo mirándole. El rubio se puso colorado y nos echamos a reír levemente. Louis terminó de hablar-Y cuando parecía que todo le estaba empezando a ir bien... ¡PLAF! El accidente de Matt...
-Es verdad... la pobre tiene muy mala suerte...-asintió Niall.
-Sí, pero aun así, a mí me sorprende lo fuerte que es... Bueno, que son las dos con este asunto...-dije.
-Creo que deberíamos animarla lo más posible... Estar a su lado cuando lo necesite y demás...-intervino Louis.
-No lo dudéis-afirmó Harry.
-Déjanos un poco a los demás, que la tienes colapsada... Y es amiga de todos-dijo bufando el mayor.
-Aish... que Louis se nos pone celosete...-dije riendo.
-Louis... Es mi novia, no la tuya...-dijo este sacando la lengua.
Louis lloriqueó y nos echamos a reír.
-Soy el mayor de todos, respétame enano-dijo dirigiéndose a Harry.
-Venga, vamos que nos estarás esperando-dijo Niall.
-Tú tienes ganas de ver a Irina, tienes ganas de ver a Irina-canturreó Louis.
Era impresionante, pero Louis, estuviéramos como estuviéramos, era único sacando sonrisas.
-Eh, Lou...-se giró para mirarme-Felicidades.
Sonrió y se acercó a mí. Me dio un fuerte abrazo y se lo devolví.
-Gracias viejete-dijo riendo.
Terminamos de subir las escaleras. Ayleen, Irina y... Eh, ¿dónde estaba Alex?
Miramos en todas las direcciones. Ayleen miraba al suelo e Irina lloraba.
Las cosas no iban demasiado bien.


(POV NIALL)

Cuando llegamos arriba, nos asombramos al descubrir que Alex no estaba.
Liam se recorrió toda la planta, a pesar de que Ayleen le decía que no la encontraría.
Louis y Harry conversaban preocupados. Yo mientras sentía como el alma se me caía al suelo al ver a Irina caminar hacia mí.
-Hola...-dijo débilmente. No hicieron falta más palabras. Abrí mis brazos y se resguardó entre ellos.
Lloraba cada vez más desconsoladamente, a la vez que yo le daba suaves apretones en los hombros.
Apoyé la barbilla en su cabeza y suspiré fuertemente. Un tiempo atrás, en una situación distinta, quizás me hubiera ilusionado estar en esa posición con ella.
Pero supuse que tenía corazón y era buena persona, y sabía que entonces lo que necesitaba era un amigo, un apoyo y no un enamorado.
Me separé de ella y la miré a los ojos.
-Eh... deja de llorar... ¿Qué arreglas llorando?
-Nada...-dijo con la voz cortada.
-Pues eso, no estropees tu cara con más lágrimas-dije sonriendo. Mostró una débil sonrisilla y me sentí mucho mejor.
Se pasó la manga del chaleco por la cara y se las secó.
-Gracias.
-¿Por?
-Animarme tanto, o por lo menos intentarlo-dijo.
Asentí y nos dirigimos a uno de los sofás.
-¿Cómo está?-pregunté, aunque al momento me arrepentí-Dios, no, lo siento...
-No, tranquilo, no pasa nada-dijo poniendo una mano sobre la mía. Se echó hacia atrás y suspiró-Alex ha querido entrar a pesar de todo lo que le han dicho los médicos. Dicen que está grave, con una conmoción cerebral y demás, y que puede que no salga de esta...-dijo sollozando.
Le pasé el brazo por los hombros en señal de apoyo.
-Sé positiva-me miró con los ojos anegados en lágrimas-¿Qué dijimos antes sobre llorar?-dije riendo. Sonrió y retomé la conversación-Sé positiva, seguro que sale de esta, y después podréis mandarlo a tomar por culo en condiciones por ser así de gilipollas con las dos mejores chicas que conozco.
-Awwww... gracias-dijo apoyando la cabeza en mi hombro.
-De nada-djie sonriente.
A partir de entonces, se hizo el silencio entre nosotros, y es que se había quedado dormida.
Volví a sonreír y decidí dejarla descansando, quería ir a ver a mi amiga.
A la que estaba llorando desconsoladamente sobre un peso inerte en una camilla de hospital.


(POV ALEX)

No podía dejar de llorar sobre Matt.
Estaba sentada en una silla pegada a la cama en la que se encontraba. Tenía su mano izquierda entre las mías, completamente fría e inerte.
El color de su cara era blanco, demasiado pálido. Las pecas parecían haberse desvanecido, al igual que su vida.
Nada más pensarlo, empecé a temblar y a llorar.
Apreté su mano, esperando que reaccionara de alguna forma, pero nada. Ningún movimiento.
-¿Por qué fuiste tan gilipollas de venir a Londres?-pregunté en voz baja y cortada, esperando que me respondiera.
Silencio.
-¿Por qué Matt? ¿Por qué arriesgas tu vida? ¿Qué merece tanto la pena como tu vida?-continué.
Silencio.
-Tú-escuché una voz tras de mí.
Giré y vi a Harry allí parado. Se acercó y cogió una silla para sentarse a mi lado.
-¿Cómo estás?-preguntó preocupado.
-Mal, sigo sin imaginar qué ha podido traerle de vuelta aquí...-suspiré y más lágrimas cayeron por mis mejillas.
-¿No lo entiendes?-negué con la cabeza-Has sido tú... Se sentía mal por lo que te hizo y ha vuelto a disculparse...
-Pues jamás le perdonaré que haya hecho algo así por mí... Una vida vale demasiado como para arriesgarla por mí.
-Te quiere, es evidente.
-Y yo a él, demasiado.
-¿Le quieres?-preguntó con gesto dolido.
-Como a quien nadie más en este mundo... Harry, compréndeme, es como mi hermano... No puedo impedir que sea tan importante para mí.
-¿Pero estás enamorada de él?
-Para nada... Es mi hermano. Por eso le quiero tantísimo. A pesar de todo lo malo que me haya hecho, siempre quedará el recuerdo de que hizo mil cosas mejores por mí...
-Eso es precioso.
-Lo sé, para enamorarme ya te tengo a tí-sonreí.
Volví a mirar a Matt.
Apoyé la cabeza en su mano y me quedé dormida, pensando en cómo era posible que me importara tanto una persona como él...

Espero que os haya gustado :)

Capítulo 17: 'Cause you have a bad day.

¡Hola mis queridas lectoras!

Antes que nada, quería agradeceros todos los comentarios y manitas verdes del capítulo anterior... ¡15 manitas verdes y 8 comentarios!

Mil gracias, no os podéis creer cuánto me anima saber que tantas personas aprecian lo que escribo y me animan a seguir adelante.

¡Os quiero mucho a todas! ¡Sois increíbles!

Ahora, vayamos a esto...

El capítulo anterior y este son muy mierdosos y dan pena por los cuatro costados, pero son necesarios para el siguiente, el que a mí me hace llorar, no preguntéis por qué...

En fin, son muy malos y deprimentes respecto a cómo yo suelo escribir, pero necesito que leáis estos dos para enteraros del resto...

Espero que no os importe leer estos trozos tan mierda que he escrito hoy, y que votéis y comentéis todo lo que no os gusta (y lo poquillo que os guste, también)

¡Bueno, sin nada más que decir, aquí tenéis el capítulo 17!

 

 

(POV HARRY)

¡¡CRASH!!
Dí un bote en la cama en la que estaba recostado y abrí los ojos bruscamente. Notaba como si algo faltara a mi lado, por lo que palpé a mi alrededor mientras me levantaba.
Esperé hasta estabilizarme y ví algo que me impactó realmente.
Alex. En el suelo. Agachada y temblando. Con un montón de cristales rotos. Sangrando.
Corrí hacia ella y me agaché a su lado.
-Eh... ¿qué te ha pasado?-dije apoyando una mano en su hombro. Levantó la mirada. Horror.
Lágrimas densas le caían por ambas mejillas, consiguiendo así que las ojeras estuvieran más pronunciadas en su cara de la cuenta. Los rasgos, algo marcados. Exageradamente marcados para su siempre sano aspecto.
Tenía los ojos tan rojos e hinchados que apenas se le notaba el iris.
Saqué un pañuelo del bolsillo de los pantalones y lo pasé lentamente por las palmas de sus manos, cortiqueadas por el frío y por el vidrio.
Mostró una mueca de dolor, para acto seguido mostrar una pequeña y débil sonrisa.
La miré largo y tendido durante un tiempo. Ella no se resistió, sino que mantuvo mi mirada.
Sus ojos albergaban mucho más de lo que nadie podría llegar a averiguar de ella.
Tristeza, inseguridad, intranquilidad, miedo, pena...
Fragilidad.
Me puse de rodillas y la cubrí con mis brazos, haciéndole saber que yo siempre estaría ahí.
Ya junto a mí, empezó a llorar otra vez. Desconsoladamente. Su pecho se convulsionaba una y otra vez mientras tosía y moqueaba.
Le pasé otro pañuelo y se sonó la nariz, para acto seguido volver a desahogarse en mí.
Para esconderse de toda posible mala noticia que viniese.
Nos separamos y me miró apesadumbrada.
Estaba mucho más preocupada por Matt de lo que podríamos imaginar. Y era de entender.
Matt había sido su todo, y ahora se había convertido en una nada. De ser su mejor amigo, su confidente, su hermano, a ser alguien que pasaba de ella y no la trataba bien.
Pero Alex seguía preocupándose por él como si nada hubiese pasado.
Me levanté y le tendí una mano, que aceptó al instante. La conduje hasta el sofá y nos sentamos, mientras yo cogía una de sus manos entre las mías.
La volví a mirar. Sus ojos me hipnotizaban, estuviesen como estuviesen.
Rojos e hinchados o sanos y marrones. Fuera como fuera, era una persona tan increíblemente expresiva que me encantaba perderme en ellos.
Temblaba, de intranquilidad o de frío, por lo que me dirigí a la cama y cogí una manta de lana. Se la eché por encima y al momento se envolvió en ella.
Dejó de tiritar, pero seguía llorando y encogiéndose.
*¿Qué pasa que ni puedo animarla?*
Volví a envolverla entre mis brazos, pero ella me ofreció una parte de la manta, por lo que dejé que se apoyara en mí y ambos nos cubrimos con ella.
Tras un rato sin movernos, por fin habló.
-¿Sabes?-la miré-A veces me pregunto por qué me tienen que pasar a mí estas cosas...
Me mantuve callado, pensando en qué podría decir a continuación. Decidí no hablar por el momento.
-Me dejan de lado, me pisotean, hacen daño, insultan, humillan... Pero yo siempre doy segundas oportunidades...-suspiró. Se tapó con la manta hasta la nariz y cerró los ojos-Creo que soy gilipollas...
-No digas eso ni en broma-dije serio. Me miró-No eres una gilipollas... Eres tan buena persona que te preocupas por todos y sea quién sea.
-Para hacer eso hay que ser gili...-le puse una mano sobre la boca, de forma que no pudiera seguir hablando. La miré fijamente a los ojos-Ahora escúchame, ¿vale?
Asintió.
-Eres una gran persona, digas lo que digas. Nos has enseñado a ser felices, a sonreírle a la vida y a no temer a nada. Me has enseñado cómo llegar a ser alguien de confianza y alguien con quien contar en cualquier situación. Y nos has enseñado que, al ser tan buena persona, velarás por todos nosotros. Simplemente por el hecho de conocernos...
Quité la mano y mostró una pequeña sonrisa.
-Sabes hacerme sonreír Harry... No sé cómo lo consigues. Incluso cuando estoy llorando...
-Esa es la idea, que no llores más.
-Sabes que no puedo impedirlo...
-Puedes, estoy seguro.
-Es posible, pero prefiero seguir como si nada, llorando hasta que tenga que llorar... Porque además de todo sé que estarás ahí para animarme...
-Pase lo que pase, estate segura de que estaré ahí contigo... Aunque dejemos de salir juntos o nos enfademos, seguirás siendo importante para mí.
-¿Por qué hablar del futuro si podemos seguir viviendo el presente?-contestó.
Asentí mientras sonreía un poco. Notaba que estaba cansada, por lo que la dejé recostarse un poco y dormir.
Le dí un beso en el pelo y sonrió.
-Descansa pequeña, estaré aquí cuando te despiertes.
Y así sería. Aunque un terremoto me hiciera levantarme, sabía que estaría junto a ella. Porque ya se había hecho con una parte demasiado importante de mi corazón... Su felicidad era lo prioritario para mí.


(POV LOUIS) (Espero que os guste esta parte, ya que es la primera vez que escribo intentando pensar como Louis...)

Me había levantado algo tarde, después de la mala noche que había pasado.
Sueños intranquilos, movidos y algo alterados. Todo eso, mezclado con el frío y las bajas temperaturas.
Estuve hablando con Liz el día anterior, por lo que sabía lo que pasaba con el ex-amigo de Alex.
Aunque me resultara difícil de aceptar que estuviera dispuesta a perdonarle, era de admirar que fuese capaz. Era una chica realmente valiente, más de lo que ninguna persona ajena a ella pudiera imaginarse.
Me encaminaba a su habitación mientras me entretenía mirando al cielo.
Estaba algo nublado, con neblina y bastante frío, pero en general no hacía mal tiempo. No para el tiempo usual de Londres.
Últimamente no había llovido, por lo que el ambiente estaba más tranquilo.
-¡Eh! ¡Louis! ¡Louis! ¿Louis?-gritó una voz a mi lado.
Eran Sam y Cat, dos de los amigos de Alex, que se acercaban corriendo a mí.
-Eh, hola a los dos-dije sonriente.
-Hola viejete...-la chica se acercó rápidamente a mí, dándome un fuerte abrazo-Felicidades zanahorio...
-Sí, eso, muchísimas felicidades Louis, pásalo genial hoy, ¿vale? Nos encantaría quedarnos, pero no podemos...
-Eso, no podemos, tenemos que...
-Irnos, nos están...
-Esperando-dijeron completándose las frases. Sonrieron y, tras varios abrazos más y felicitaciones, volvieron por el camino que habían cogido, subiéndose a un coche y perdiéndose entre la niebla que azotaba el lugar.
Mi cumpleaños. No me había acordado...
Probablamente, pensaréis... ¿Cómo se le ha podido olvidar su cumpleaños?
Entendedme si os digo que, si una de las personas más importantes que tenéis en estos momentos en la vida lo pasa mal, pasaríais de todo lo demás.
Y esa persona era Alex.
Ni me gustaba ni estaba enamorado de ella, pero éramos como hermanos.
Y como buen hermano mayor, tenía que preocuparme por ella, sobre todo si pasaba algo de ese tipo.
Llegué a la puerta de la habitación y giré el pomo con cuidado, ya que colgaba el cartelito de 'Puedes pasar, pero no molestes' en la puerta.
Abrí lentamente, sin hacer ruido.
Harry alzó la mirada cuando me vio entrar. Con delicadeza, apartó a Alex de él y la dejó estirada en el sofá, acurrucándola con la manta para que no pasara frío.
Caminó hacia mí con pies de plomo y salimos de la habitación.
Me abrazó.
-Felicidades Louis, muchísimas felicidades tío...
-Awwwww... Gracias enanito-dije sonriendo. Sonrió. Hablé-¿Nos vamos ya?
-Sí, claro... Espera que la despierte y eso, le digo que se vista y nos vamos, ¿te parece?
-Por supuesto, yo os espero abajo-dije caminando.
-Louis...
-Dime-dije girando la cabeza.
-Gracias.
-¿Por?
-Perderte tu cumpleaños por esto... gracias.
-La familia es más importante que los cumpleaños.
-Aun así, gracias.
-De nada... Entra a despertarla ya, tienes que estar junto a ella cuando despierte, así la alegrarás.
Sonrió y entró en la habitación.
Me encaminé hacia los aparcamientos. Abrí el coche, entré y encendí la radio.
Puse el volumen al máximo y dejé que la música me inundara interiormente. Respiré hondo y traté de desconectar del mundo.
Pero, aunque quisiera olvidarme de todo, tenía que aceptarlo.
Los hermanos, de sangre o no, son algo importantísimo en la vida y, aunque no queramos, siempre serán el centro de nuestros pensamientos.


(POV ALEX)

-Alex... Cariño, despierta...-dijo una dulce voz zarandeándome.
Abrí los ojos lentamente, para encontrarme con una preciosa sonrisa justo delante de mi mirada.
-Hey... Hola-dije en voz baja mientras me desperezaba. Me destapé y Harry apareció a mi lado. Me senté en el sofá para no marearme y me abrazó.
Estaba volviéndome adicta a las sonrisas y los abrazos de Harry... Eran demasiado dulces y cálidas, de esas que sabes que estarán ahí para animarte siempre que lo necesites.
Tras varios minutos así, nos separamos, no sin antes darme otro beso en el pelo.
-Vístete, Louis nos está esperando...-dijo levantándose.
-¿Y eso?-copié su gesto.
-Tú vístete... ropa cómoda a ser posible...-giró, por lo que cojí su mano y tiré de él hacia mí. Apoyé la mano derecha en su nuca, atrayéndolo hacia mí.
Chocó a bastante velocidad a mí, por lo que nos desestabilizamos y caímos de lado en el sofá.
Sus labios se encontraron con los míos, que anhelaban su contacto. Harry giró un poco, de forma de dejó de aplastarme.
Apoyó sus manos en mis mejillas y sonrió mientras tanto, por lo que el movimiento de sus labios me hizo cosquillas.
Nos separamos finalmente.
Había sido un beso corto, muy corto, pero tierno.
Aunque no quisiera, ese beso de Harry me había llevado de vuelta a la realidad. Mi primer beso había sido con Matt, con el mismo Matt que estaba en coma en el hospital en esos momentos.
-He de aceptar que no me esperaba eso... Pero me ha encantado-sonrió.
Un escalofrío subió por mi espalda, sin saber por qué seguía estremeciéndome al oírle hablar con tanta dulzura.
-A vestirte... Ahora sí-dijo dándome un empujoncito hacia el baño.
Me dio un beso en la mejilla y me dejó vestirme.
*Ropa cómoda, ropa cómoda...*
Saqué unos vaqueros, una camiseta y la sudadera. Me até los cordones de las lonas con rapidez y me peiné por encima. Me lavé la cara con agua fría y me eché cacao en los labios.
Salimos de la habitación y echamos a andar hacia los aparcamientos del internado.
-¿A dónde vamos?-pregunté al cabo de un rato.
Harry sonrió de lado y negó con la cabeza.
-Ya lo verás-fue su única respuesta.
Me cogí de su brazo y llegamos al fin al coche. Pero quien dice coche, dice monovolumen gigantesco.
Un enorme automóvil de color gris plata de siete plazas.
Nos sentamos en la zona de en medio, estando el resto ocupadas.
Liam en el asiento del copiloto. Harry, Ayleen y yo en el centro. Niall e Irina detrás.
-¿Dónde están Liz y Zayn?-pregunté al no verlos.
-Van en otro coche-respondió el rubio.
-¿Solos?-asintió-Qué peligro... Los dos solos...
Nos echamos a reír escandalosamente. Lágrimas acudieron a mis ojos, pero esta vez causadas por la risa.
-¿A dónde vamos?-pregunté cuando ya habíamos salido del internado.
-Ya lo verás-repitió Harry.
-Oh, venga... ¿no piensas decírmelo?-dije poniéndole ojitos tiernos.
Me miró sonriente.
-No.
-Jooooo...
-Discusiones parejiles en otra parte, por favor-rió Niall.
-¿Parejiles?-dijo Irina.
-Parejiles-asintió el rubio-De parejas, personas que salen juntas...
-Está claro-dijo irónicamente Liam. Niall hizo un gesto de obviedad y todos reímos.
Louis nos condujo por Londres, pasando junto al London Eye, Harrods, museos... Parando al lado del primero.
Aparcó el coche y caminamos cruzando varias calles.
A pesar de llevar una cámara, no estaba precisamente animada, por lo que me apoyaron y decidimos fotografiar aquello otro día.
Entramos por una bocacalle muy luminosa y entonces lo ví.
El hospital. El edificio blanco donde se encontraba Matt.
Miré alternativamente a todos mis amigos.
-Fue idea de Harry-dijo Irina. Le miré mientras ella seguía hablando-Nos dio la idea y decidimos venir a verle, a ver cómo está...
-Creí que te vendría bien verlo por tí misma...-dijo Harry encogiendo los hombros.
-Sí... gracias-aparté la mirada de él y recorrí a mis amigos con los ojos-a todos...
Louis me miró con un extraño brillo en la mirada. Se me humedecieron los ojos al verle. Dejamos que todos entraran y esperé junto a él.
-¿Qué te pasa Lou?
-Nada... tú tranquila-dijo sonriendo.
-Mmmmm... me preocupa verte tan serio...-dije.
-No lo estoy-me abrazó fuertemente. Me sentí apoyada, ya que era como mi hermano mayor.
Y tan que mayor, aunque entonces no se me ocurrió el detalle del día que era.
-¿Entramos?-preguntó.
-Vamos-me tendió la mano y la cogí, mientras me daba un suave apretón.
Respiré hondo y cruzamos la puerta con sensores de proximidad del hospital, sintiendo que cada vez me encontraba más próxima a la desgracia, a saber por qué Matt se había arriesgado tanto por venir a la ciudad.
Y, por supuesto, para saber qué era lo que le había empujado a llegar allí...

Espero que os haya gustado un mínimo esta mierdecilla deprimente de capítulo...

Capítulo 16: Double Trouble.

¡Hola mis amadas metrobloggers!

Para empezar, siento mucho haber tardado tantísimo en subir, pero he estado de exámenes y, cuando terminé de escribir el capítulo, tuve que apagar el ordenador y se me borró entero...

A las que me leéis, en serio que lamento la jodida tardanza D:

Aquí tenéis el capítulo 16, es algo mierda después de haberlo escrito por segunda vez, la primera quedó precioso :') Ahora tendréis que conformaros con esta mierda de caballo...

Por cierto, al lado derecho, en la columna, tenéis una encuesta... espero que respondáis TODAS las que léeis, me haríais un favor enorme :)

Aunque, antes que nada, me gustaría que leyérais esto que os explicaré a continuación.

A ver, la gente cree que he escogido a Harry en la historia porque no me gustan ninguno de los One Direction además de él.

Mentira: No hay una razón específica, simplemente lo escogí a él porque es el más joven de todos, y con el que me llevo menos cantidad de años (para ser exactos, un año y medio). Esa es la razón principal. La segunda, que me recuerda a una persona muy importante para mí, por eso es el que se queda (o no) con Alex.

También os quería aclarar el por qué de las relaciones entre los personajes.

A ver, se supone que yo soy Alex (se supone), y que Harry es su chico. Irina también se basa en mí, y por eso está con Niall, porque me encanta :)

Liz y Ayleen son mis dos mejores amigas, y como en la vida real les encantan Zayn y Liam respectivamente, se los he endosado a ellas.

A Louis, hasta que le encuentre una chica, está un pelín solito, pero no por ser menos importante. Al contrario, a mí me encanta Lou, por ejemplo.

Y para terminar, Matt se basa en mi mejor amigo en la vida real. Todo lo que pasa entre él y Alex en la historia es una especia de parodia de cómo nos llevamos en la vida real. Exceptuando lo del beso, que sí que es real, el resto es algo versionado, pero se basa en nosotros (es la única forma que tengo de desahogarme).

En fin, solo era esto lo que quería aclararos. Muchísimas gracias a las que leáis incluso este textito, os agradezco la atención.

Solo espero que haya tantos votos y comentarios como en el capítulo anterior, y quería agradecerle a MARTA que me haya hecho publicidad en su metroblog.

Eres una jodida monada, leñe <3

Un beso a todas y espero que os guste el capítulo! <3

(Esta foto es más apropiada para el otro capítulo, pero así animamos un poco este, que es algo deprimente y mierdoso...)

 

(POV ALEX)


*Boom, boom... Boom, boom... Boom, boom...*
Me desperté con un sonido realmente familiar.
Tan familiar que hasta me extrañó.
Parecían los latidos del corazón de mi padre. Quizás diréis 'pero todos los latidos son iguales...'.
Sí, pero me recordaba a cuando nos sentábamos juntos en el sofá, viendo películas, quedándonos dormidos a los cinco minutos de empezar.
Me llevaba de vuelta a casa. A esa casa que, aunque estuviera a gusto en aquel internado, seguía echando enormemente de menos.
Me hacía rememorar todos los cachivaches que tenían mis padres.
Los telescopios, obsesiones por quedarse dormido viendo la tele y manía de cambiar de canales de mi padre.
Las plantas y las cientas de estanterías repletas de libros hasta los topes.
Me rememoraba tanto al hogar que las lágrimas acudieron a mis ojos.
Echaba demasiado de menos toda mi vida. Corretear por mi casa. Ir a la piscina en verano. Cardiff en sí. Mis amigos...
Incluido a Matt.
A pesar de todo lo que había pasado desde la última vez que hablamos, no podía negar que había sido mi mejor amigo.
Había confiado en él para todo. Habíamos estado juntos en las penas y en las alegrías, y lo sabía absolutamente todo de mí.
Bueno, absolutamente todo no.
No sabía que ahora mismo tenía por 'pareja' a un chico que no le llegaría ni a la suela de los zapatos.
A un chico increíble, que me quería, que me había dado razones para confiar en él de sobra, que me alegraba los días...
La razón por la que me levantaría cada día.
Cavilaba en silencio cuando empecé a abrir los ojos lentamente.
El sol me molestaba, por lo que volví a recostarme al igual que antes. No me había dado cuenta de que el lugar donde estaba apoyada era Harry.
Sonreí al verle.
A contraluz, su cara tapaba los rayos de sol.
Le recorrí con la mirada varias veces.
Los rizos, alborotados. Pero perfectamente desordenados.
Los párpados, cerrados, completamente calmados. Un brazo apoyado en el estómago. El otro, abrazándome incluso en sueños.
Las piernas, algo encogidas, quizás por el frío.
Los labios, tornados en una dulce sonrisilla. Ni demasiado finos ni exageradamente gruesos, sino en su justa medida.
Volví a apoyarme en él, mientras aspiraba todo su fresco aroma.
Su dulce olor me relajaba y su pecho elevaba mi cabeza poco a poco, cada vez que respiraba.
Suspiré fuertemente y me estremecí. Una ola de frío subió por mi cuerpo, entrando por las puntas de mis pies.
Me encogí aún más en aquel lugar en el que nos encontrábamos.
*¿Dónde estamos?*
Miré en todas las direcciones y descubrí un balancín. Un precioso balancín decorado en cada centímetro con flores de todos los colores.
Flores de color naranja, rosa, rojo, amarillo...
Reí en silencio y Harry se agitó levemente.
Abrió los ojos muy despacio, de forma que pude contar sus pestañas en incluso perderme en sus ojos recién abiertos.
-Hola...-dijo suavemente.
Los rayos del sol a contraluz le daban más claridad a sus ojos, quedando más preciosos todavía, si es que eso era posible.
-Hola...-respondí dulcemente.
Sonreímos.
Un escalofrío recorrió nuestros cuerpos.
-Qué frío...-dije tiritando.
-¿Tienes frío?-preguntó, arqueando una ceja.
-No, que va... tiemblo por gusto-dije sacando la lengua. Ladeé la cabeza y volvió a sonreír.
-Pues tienes mi chaqueta puesta...-dijo.
-Lo sé...
-¿Y sigues con frío?
-Muchísimo...
-Tú tranquila, que Harry Styles te calentará...
Abrí mucho los ojos y me eché a reír.
-Lo sé, ha sonado fatal-dijo riendo.
-Bah... se te perdona-dije mirándole tiernamente. Apoyó una mano en mi mejilla izquierda y depositó un suave beso en la derecha.
Un débil olita de calor subió por mi columna vertebral.
Y es que, no podía evitarlo. Aun llevando tanto tiempo al lado de Harry, no podía terminar de acostumbrarme a él. Siempre acababa sonrojada o con el corazón a mil.
Empezó a temblar, por lo que me levanté y le tendí la chaqueta.
-Toma blandengue...
-¿Blandengue? Ven aquí...
Aceptó la chaqueta para, acto seguido, embarcarme en un gran y cálido abrazo.
Permanecimos así varios minutos, hasta que noté el sol alzarse algo más en el horizonte y mi frío desaparecer poco a poco.
Tomó mi mano y empezamos a caminar por allí.
Paramos junto al arco, al igual que la noche anterior.
Harry alzó una mano y desenrredó la cuerda que sujetaba el muérdago bajo el que me había dicho que me quería.
Abrió mi mano libre y lo dejó sobre ella.
-¿Por qué lo quitas?-pregunté al cabo de varios segundos.
-Porque lo puse yo...
-¿Tú?
-Claro... ¿creías que no prepararía nada? Lo tenía planeado. A dónde traerte, qué hacer... La sorpresa fue que tu me correspondiste.
-¿Cómo no iba a corresponderte?-dije mirándole fijamente.
-Bueeenooo...-dio una vuelta de cabeza (esto no sé explicarlo, es plan de empezar a mirar al cielo, y luego en círculos xd)-No haciéndolo...
Sonreí.
-A mí me sorprende que hayas hecho todo esto por mí...
-¿Por quién iba a hacerlo si no?
-Mmmm... Pues no sé...-me separé de él y empecé a dar vueltas a su alrededor, ante su atenta mirada-Por tu madre, por una gran amiga, por tu mejor amiga, una compañera, la chica que te guste...-alargué la ''e''. Paré justo detrás suya y giró, hasta quedar mirándome-Por la chica de la que estés enamorado...
Se aproximó a mí y me cogió en brazos, al igual que la noche anterior.
-Entonces he acertado de sobra, ¿no?-ladeó la cabeza y puso una sonrisilla algo picarona.
-¡Lo has vuelto a hacer!
-¿El qué?
-La sonrisilla... a veces pareces un poco salido...
-¿Salido?
-Sí, salido.
-¿En serio?
-Completamente.
-Si yo te contara...-me eché a reír con su comentario.
-Cuéntame, tenemos tiempo-dije sonriendo. Pasé el brazo por detrás de su cuello y entrelacé los dedos en sus rizos.
-Te gusta mi pelo, ¿eh?-sonrió.
-Mucho, me gusta el pelo rizado.
-Pues a mí me gustas más con el pelo así...
-Awww, gracias, pero me refiero en un chico...
-Ah, vale...
-Y tú eres un chico-sonreí.
-¿En serio? Me encanta que te hayas dado cuenta-dijo tornando los ojos mientras reía-¿Cómo lo averiguaste? ¿Por mi preciosísimo torso que nunca va cubierto, mis pies gigantes, mi cara de chico o mi 'gran' amigo, ese que está por ahí abajo?-sonrió mordiéndose el labio. Volví a reír.
Al cabo de unos segundos, hablé.
-Salido.
-Ahora te permito que lo digas... Pero acéptalo cariño, sabes que es así...
Torné los ojos y sonreí agitando la cabeza levemente.
Me bajó suavemente y le miré extrañada.
-¿Tantísimo peso?-miré mi cuerpo y me tapé un poco con los brazos, cruzándolos ante mi estómago.
-Para nada-se acercó, quedando su cabeza justo junto a la mía. Se agachó un poco y sonreí-Es la única forma de poder abrazarte mientras te beso...
-Ahora no hay muérdago, no puedes-dije tapándome la parte inferior de la cara, junto a la barbilla.
-¿Crees que me importa?-dijo mirándome a los ojos.
-Para nada, pero a mí sí-dije sonriente.
-Dejará de importarte, te lo aseguro...-dio media vuelta y empezó a caminar. Le miré.
-¡Harry! ¡Harry!-seguía andando, pero ni siquiera me respondía-¡Oh venga! ¡Harry!
Frenó un poco y giró la cabeza levemente.
Llegué hasta él.
-¿Te has enfadado?
-Que va...-respondió. Apoyó sus manos a ambos lados de mis mejillas y me besó dulcemente, mientras mis sorprendidos ojos se cerraban y mis labios correspondían a los suyos.
Ternura, ternura y más ternura.
Nos separamos y sonrió.
-¿Por qué te alejaste?-pregunté.
-Porque para hablar tienes que quitarte las manos de la boca... Técnica número 1 de Harry Styles para que su chica le bese-sonrió de lado.
Me eché a reír y caminamos de vuelta a mi habitación, allí podría cambiarme y ponerme algo que no me congelara.
Ya en la puerta de mi cuarto, abrí con cuidado, pero no había nadie dentro.
Entramos y Harry se sentó en mi cama.
Me dirigí al baño y me duché rápidamente con agua caliente. Dejé que el agua recorriera mis músculos y me despejara un poco.
*Alex, tienes al mejor chico del mundo. Y te ha dicho que te quiere...*
Sonreí durante un buen rato, recordando todo lo pasado.
Salí de la ducha y me puse ropa cómoda. Unos vaqueros, una camiseta y una sudadera. Me peiné un poco y me lavé los dientes.
Al otro lado, un Harry semidormido esperaba sentado en el alféizar de la ventana.
Giró la cabeza cuando escuchó abrirse la puerta del baño.
Me miró de arriba a abajo y caminó hacia mí.
-Qué cambio...
-Vale que no sea lo más bonito del mundo pero...
-Sshhhst-dijo poniendo un dedo sobre mis labios. Los rozó suavemente, mientras mi alma era cogida por varios angelitos que me elevaban al cielo-Eres preciosa, y eres tú...
-¿Preciosa? ¿Yo?
-No lo dudes-agachó la cabeza y volvió a besarme, esta vez algo más rápidamente, pero sin perder su toque de dulzura.
Nos separamos un par de centímetros, lo justo para poder mirarnos a los ojos.
Con una mano, apartó uno de los mechones de pelo que se me habían salido de la coleta, dejándolo tras mi oreja.
-Sigo sin creer nada de esto... Tú, yo...
-Dí mejor 'nosotros'-dije sonriendo.
Me miró sorprendido y se lanzó hacia mí, besándome con un toque pasional, para luego volver a la lentitud.
Nos separamos de golpe cuando escuchamos abrirse la puerta del cuarto.
-Pues sí, digo yo que ya habrán vuelto...
-Seguro, seguro que...
Nos miraron y sonrieron. Me sonrojé y me dirigí hacia mis amigos, ya vestidos con ropa propia de ellos. Niall, con su sudadera de siempre. Irina, con sus vaqueros y su preciosa camiseta de los Rolling Stones.
-¿Cuándo habéis vuelto?-preguntó Niall.
-Hace un rato, el tiempo que ha tardado esta señorita de aquí en ducharse y vestirse... Vamos, una eternidad-dijo Harry, pasando un brazo por mis hombros.
-Pues bien que me has esperado...
Niall e Irina se echaron a reír con la cara que puso Harry a mi respuesta.
Tenían unas risas perfectamente compenetradas, una actitud similar, gustos musicales, ambiciones, costumbres, amor a la comida, obsesión por Nando's e incluso el mismo color de pelo. La pareja perfecta.
-Oye Alex...-intervino Irina. La miré interrogante al ver su cara-¿Podemos hablar un momento?
-Claro, claro...-Niall y Harry asintieron y salieron juntos de la habitación, sonrientes.
Una vez solas, me indicó que me sentara en la cama.
-Antes llamó tu madre...-empezó. Notaba la preocupación en su cara-Antes ha llamado tu madre... Me preguntó dónde estabas...
-¿Qué le dijiste?
-Que estabas durmiendo todavía porque anoche habíamos estado en el baile y nos acostamos muy tarde...
-Gracias por decirle eso y no mencionarle a Harry...
-De nada mujer-dijo semisonriente. Volvió a ponerse seria-Dijo que quería hablar contigo, pero la notaba preocupada, por lo que le pregunté qué pasaba...
-¿Qué era?
-Matt...
Un escalofrío atravesó todo mi cuerpo. Una llamada de mi madre hablando de Matt... No pintaba bien.
-¿Qué le pasa?-pregunté algo preocupada.
-Alex, tranquilízate antes que nada...
-Irina, responde-dije seria. Me relajé un poco-Por favor.
-Por lo visto, vino hace un par de días a Londres y...
Hizo una pausa corta.
-Ha tenido un accidente.
La sangre se me heló en las venas.
Posó una mano en mi hombro y sonrió débilmente.
-¿Qué pasó?-pregunté.
-Un accidente de coche. El muy subnormal se hizo pasar por mayor y se puso a conducir por el centro de Londres. Se estampó contra un muro más a las afueras.
-¿Y cómo está?
-Grave. Por lo visto está en coma.
Helamiento de venas por segunda vez en un minuto.
-¿En... en coma?-asintió levemente.
-Dicen que puede que se quede así... mucho tiempo.
Sin querer, me eché a llorar.
Empecé a sollozar tan fuerte que Harry entró corriendo en la habitación seguido de Niall.
Me abrazó con fuerza, mientras el rubio se acercaba a Irina, a la que ya le goteaban lágrimas por los ojos.
-Shhhh... Tranquila, tranquila... Yo estoy aquí...-susurró contra mi pelo. Me acurruqué junto a él y apoyé la cabeza en su pecho, llorando desconsoladamente.
Llorando y siendo animada por Harry, me quedé profundamente dormida, con la angustia que me corroía por dentro.
A pesar de todo lo malo que había pasado, Matt había sido y seguía siendo una persona muy importante en mi vida.
Y, quisiera o no, seguía unida a él por un lazo de hermanos inquebrantable.



(POV IRINA)

Había llorado con Alex durante toda la tarde, sin poder volver al pasado para evitar las lágrimas de mi amiga.
Salimos los tres de la habitación para dejarla descansar.
Alex siempre había sido una persona que aceptaba los problemas con una envidiable habilidad, pero en cuanto a enfermedades, no podía estar tranquila.
Su tío, su tía, sus abuelos, sus abuelas y un amigo suyo habían muerto, y ella había presenciado todo aquello.
Además, siempre estaba dispuesta a estar junto a tí cuando lo necesitabas, pero ella nunca pedía ayuda.
Sabía que lloraría a Matt a pesar de todo lo que le había hecho él. Porque no se rebajaría a su nivel, porque velaría por él hasta asegurarse de su seguridad.
Porque era la mejor amiga que una persona pudiera tener, y Matt tenía la suerte de conocerla.
-¿Por qué está tan mal?-preguntó Niall-¿Ese no fue ese amigo suyo que la dejó de lado y eso...?
Asentí levemente.
-¿Entonces?-inquirió.
-Alex es tan buena persona que, aunque le hagas el mayor daño del mundo, siempre te dará una segunda oportunidad... Cree que todos cometemos errores, y que no por ello deben perderse amistades u oportunidades.
-Es increíble que piense así...-dijo Harry.
-Harry-dije. Me miró-Tienes por novia a una de las mejores personas que hay en este mundo... No la hieras, por favor. No se merece que le hagan nada malo.
-Lo sé... Nunca le haría daño. Por si no te has dado cuenta, la quiero. Muchísimo.
-¿Se lo dijiste? ¿Que la querías?-intervino Niall. Harry asintió-Me alegro de que por fin lo sepa...
Permanecimos un par de minutos en silencio. Harry rompió el hielo.
-¿Y dónde está ese personaje?
-En el hospital de al lado del London Eye...-arqueé una ceja-¿Qué tienes pensado?
-Podríamos visitarle... Creo que a Alex le iría bien verlo y tranquilizarse un poco...-respondió.
-O alterarse si ve que está mal...-rechistó Niall.
Tenía que aceptarlo, ambos argumentos eran entendibles. Por un lado, podría alegrarse de verle. Por otro, si estuviera mal, empeoraría la situación.
Harry habló.
-Si no arriesgamos, no sabremos qué pasará-afirmó.
Niall y yo nos miramos. Asentimos levemente.
-Mañana mismo iremos...-dijo Niall-Además, le vendrá bien pasear un poco y descansar.
-Sí, me parece una buena idea-dirigí mi mirada desde Niall hasta Harry. Sonreí-Ahora digo con seguridad que eres como Alex, piensas como ella... Y que sois la pareja perfecta.
Sonrió enormemente.
-Gracias... En serio.
Continuamos hablando de cómo nos organizaríamos al día siguiente, de a dónde iríamos...
Así, decidimos ir al dia siguiente a ver a Matt, a esa persona que nos había hecho tanto daño a todos pero que, a pesar de todo, seguíamos queriendo como a un hermano.
Lo que no habíamos previsto era quiénes estarían en aquella sala al día siguiente...

 

¡Espero que os haya gustado, un beso y siento la tardanza! <3

FELICIDADES HARRY<3.Capítulos 14 y 15:Can I have this dance?

Holas metrobloggers!

Hoy me dejo caer para traeros dos cosas.

La primera, un doble capitulo con el esperado baile.

La segunda, vengo a felicitar a mi amor, Harry Styles.

Para empezar, no puedo creer que el peque de One Direction haya cumplido hoy 18 añazos... Es impresionante cómo pasa el tiempo...

Aun recuerdo su presentacion en XFactor y su Isn't she lovely, como nos enamoro a todas las directioners y como cogio un trozo de mi amor al mundo de la musica.

Aun asi, siempre sera mi pequeñajo, a pesar de que tenga un año y medio mas que yo, nunca olvidare sus ojazos verdes, sus rizos, como me se absolutamente todas sus pulseras (date por aludida Marta xd) y demás detalles que me encantan de el.

Como canta la parte lenta de WMYB, su 'You're my kriptonite' en One Thing. Esa frase ronda mi mente dia y noche, imaginando que me la canta a mi (quien estuviera con ellos *_*)...

En fin, poca cosa mas, solo puedo demostrarselo habiendole petado el twitter a felicitaciones y preguntas que no me contestara, pero que ojala qe algun dia haga :)

Le deseo lo mejor, porque es precioso en todos los sentidos y lo quiero como si lo conociera, porque me hace sentir como nadie al cantar.

FELICIDADES HARRY! <3

Y aquí tenéis los capítulos 14 y 15...

 

 


(POV Irina)

-Te ha gustado Niall, ¿eh?-preguntó Alex dándome un codazo cuando ya estábamos en su cuarto.
Había estado absolutamente todo el camino absorta en mis propios pensamientos.
Y quien dice propios pensamientos, dice obsesionarse con un chico al que acabas de conocer.
No podía dejar de recordar cada uno de los detalles que había visto en él... Sin saber cómo, ya se había hecho con parte de mi mente.
Y es que, aunque la pregunta me pilló de improviso, realmente debía aceptarlo.
Me había encantado Niall.
No solo era guapísimo, sino que además era increíblemente agradable.
Tenía un 'no sé qué' que me había llamado la atención desde el instante en el que lo había visto por primera vez, horas antes.
Además de sus ojos color cielo, su gran sonrisa, su pelo desenmarañado, su risa contagiosa y demás, me había encantado cuando se sentó conmigo.
Un escalofrío había subido por mi columna en ese instante. Algo parecido a cuando le dí la mano y la apartó.
*Quizás ha sentido lo mismo que tú...*
*No puede ser, es demasiado... demasiado él para alguien como tú...*
-¡¡Irina!!¿Hola?-gritó Alex agitando una mano por delante de mi cara.
-Eh, sí, perdona-reaccioné.
-Jejejejejjje Niall te ha dado fuerte, ¿eh?...-dijo con una sonrisilla pícara.
-¿Cómo?-dije intentando parecer asombrada. Digamos, por resolver antes la incertidumbre, que no me salió bien.
Se echó a reír como una posesa.
Había conseguido su propósito. Presentarme al primer chico de este mundo que me gustaba.
Después de mi enamoramiento de Matt, años atrás, nunca había vuelto a pasar.
Sí, Matt.
El mismo Matt que le había confesado a Alex que la quería un par de meses atrás. El mismo Matt que la había besado. El mismo Matt que luego había empezado a salir con una chica de nuestro pueblo.
El Matt que me había roto el corazón en mil pedacitos, y que nunca volvería a recomponerse. Y el mismo Matt que había roto la amistad con Alex.
Dejé de pensar y me permití echarme a reír con ella. Me había pillado.
-Te ha gustado...-canturreó.
-Déjame pesada...-dije sacando la lengua y dándole un golpe amistoso en el brazo.
-Te ha gustado...-repitió. Bufé y me abrazó-Venga, hacía mucho tiempo que no te veía tan asombrada con un chico como con Matt...
-¿Matt?-pregunté sorprendida. Pensaba que no lo sabía.
-Soy tu mejor amiga, y sé que te gustaba Matt, no me mientas-dijo apuntándome con un dedo. Lo bajó cuando asentí levemente.
-¿Cuando lo supiste?-pregunté al cabo de un rato.
Levantó la mirada y la sostuvo en la mía. Sonrió levemente.
-Desde el primer día-afirmó-Sabía que te gustaba y eso... Pero que estuvieras enamorada... Lo supe ese día que estábamos en clase, que los dos estábamos hablando y tú apareciste-agachó la cabeza y cruzó los dedos de ambas manos, suspirando. Le estaba resultando difícil decir todo aquello, puesto que Matt se había ido un par de semanas atrás, ignorando a Alex. Dejándola de lado. Insultándola y demás-Por tu reacción, tu extraña sonrisa al verlo y cómo me miraste, lo supe al instante.
Posé una mano en su hombro y me miró con una sonrisa apesadumbrada.
-Matt es un gilipollas...-empecé a decir. Noté como sus ojos marrones se oscurecían por segundos. Traté de rectificar lo que había dicho-Venga Alex... no se merecía tener a la mejor amiga del mundo que eres...
Me miró con un brillito en los ojos, señal de que iba, o bien mejorando, o bien de mal en peor.
-Eso dicen siempre...-agachó la mirada.
-Es la verdad-aseguré. Volvió a posar su mirada en la mía-Mira Alex, si te ha dejado de lado a pesar de todo lo que has hecho por él... No merece la pena, créeme.
Me abrazó fuertemente y se echó a llorar. La consolé hasta que se calmó, no dejaría que siguiera llorando, ella no.
-Venga... ahora tienes a Harry...-se apartó de mí y esbozó una triste sonrisa-No querrás que sepa que has llorado por otro chico, ¿verdad?
Negó con la cabeza y empezó a sonreír.
Ya era ella otra vez.
-Por cierto... ¿cómo fue?-pregunté.
-¿Cómo fue qué?-inquirió alzando una ceja.
Abrí los ojos en señal de obviedad.
-Pues que cómo empezó todo entre vosotros... Tú dijiste que nunca tendrías novio y mírate... Enamorada de Harry y él loco por tí-dije sonriente. Miró hacia arriba de forma soñadora.
-Fue... PRECIOSO-dijo sonriendo. Me miró-Simplemente perfecto... Es el chico perfecto.
-Eso ya lo veo, se os ve genial...
-Y tanto...
A partir de ese momento, me estuvo contando con detalle como había empezado todo entre ellos.
Las quedadas por la mañana temprano, las fotos que se habían hecho, el día de la película Titanic, las flores, los amaneceres...
Seguimos con ese rumbo de conversación hasta que aparecieron las compañeras de cuarto de mi amiga.
-Hola Alexxxxxx-gritó una chica mientras entraba en la habitación. Rubia, alta, ojos claros y delgadita, vestida muy normal. Vaqueros, camiseta y el pelo suelto.
Al entrar, se me quedó mirando fijamente.
Ambas me recorrieron con los ojos de arriba a abajo, mirando alternativamente a Alex.
Minuto. Minuto. Minuto. Y silencio.
-Bueno, ya que nadie nos presenta, empiezo yo-se acercó la misma chica rubia. Me tendió una mano con una envidiable seguridad, que acepté algo vacilante. Sonrió cuando lo hice-Soy Liz... Tú eres la famosa Irina, ¿no?
-Sí, pero... ¿famosa?-pregunté ladeando la cabeza.
Liz empezó a reír. La chica morena que había entrado también soltó una carcajada. Arqueé una ceja.
-Habla más de tí de lo que crees...-dijo esta última.
Miré a Alex y ella sonrió ampliamente, como siempre.
-Ayleen Evans-dijo la misma chica, a la vez que se acercaba a darme dos besos.
Tras cientos de preguntas más, risas y algún que otro cotilleo sobre nuestra ciudad, las chicas decidieron marcharse.
-Alexxxxxx... vente...-dijo Liz. Puso ojos de cachorrito y juntó las manos a modo de rezo. Ayleen la copió. Y todo sea dicho, estaban realmente graciosas.
-No-respondió mi amiga rotundamente.
-¿Por quéééééé?-intervine. Sabía que era el famoso baile, que ella quería ir y que lo pasaría bien.
-No voy a dejar sola a mi mejor amiga-dijo señalándome.
No, ella no se perdería el baile de su vida por mi culpa, así que decidí hacer lo que me pareció más correcto.
-Yo voy también-dije sonriendo.
-Pero si no te gustan los bailes...
-Por tí iré a uno-afirmé-Eres mi mejor amiga desde hace siglos... No te perderás ese baile por mí.
-Pero...
-No hay pero que valga-me levanté y giré hasta quedar frente a ella-Irás, como que me llamo Irina.
Sonrisa de Liz. Sonrisa de Ayleen. Ojos soñadores de Alex pensando en como sería el baile.
-Te queremos, definitivamente-dijeron Ayleen y Liz abrazándome. Sonreí. Curioso, llevaba allí unas pocas horas y ya me habían hecho sentirme querida.
Después de tirar de Alex y rechistar muchísimas veces seguidas, conseguimos sacarla del internado camino de una tienda.
Liz y Ayleen pararon en decenas de ellas, buscando el vestido perfecto.
Desde las tiendas más baratas a centros comerciales, pasando por baratillos y demás, pero no encontraban nada que les gustara.
-Sí que sois inconformistas...-bufé cuando ya habíamos salido del décimo sitio.
-¡Venga!-gritó Liz-Esta es la última, si no encontramos nada, iremos en vaqueros todas... ¿vale?
-Venga...-contestó cansinamente Alex. Suspiró fuertemente y Liz hizo una mueca de desagrado.
Empujé a mi amiga dentro de la tienda. Le encontraría un vestido, por mucho que me costase, de dinero o de disgustos, pero lo conseguiría.
Ayleen y Liz se perdieron rápidamente entre los percheros y los espejos, mientras yo me quedaba con Alex.
-¿Por qué me has hecho venir?-preguntó resoplando.
-¿Y por qué no?
-No quiero ir a ese baile...
-¿Cómo que no? ¿Por qué?-inquirí extrañada. ¿No quería ir?
-No me han invitado...
-¿QUÉÉÉÉ?-pregunté semi-gritando. Me tapó la boca con una mano mientras la dependienta se nos quedaba mirando. Bajé la voz-¿Y Harry?
Bajó la mano y agachó la cabeza. Suspiró.
-No me lo ha pedido...
-Que raro... A lo mejor simplemente daba por sentado que iríais juntos...
-Tal vez...-levantó un poco la cabeza y sonrió. Por fin, pensé-Tengo que encontrarte un vestido bonito...
-No necesito un vestido.
-¿Tienes alguno?
-No, no pienso ir.
-¡Lo prometiste!-tiró de mi manga haciendo ver que estaba enfadada.
-No tengo con quién ir-respondí encogiendo los hombros mientras deslizaba mis dedos por un vestido que había justo a mi lado.
-No me digas que no le has echado el ojo a Niall...
Rió pícaramente y al momento nos llamó Ayleen.
Liz estaba esquizofrénica sosteniendo dos perchas con dos vestidos realmente increíbles.
Uno de color rosa claro, casi rosa palo, con mangas cortas, de esas que hacen un fruncido, y la falda ajustada.
El otro, blanco completamente. Sin tirantes, con una falda de volantes muy ancha y de vuelo, por la rodilla aproximadamente.
Abultado en la parte de abajo, siendo más apretado de cintura hacia arriba.
Perfecto para Alex.
Liz me tendió el rosa y me empujó dentro de un probador.
Me desvestí rápidamente y con sumo cuidado me probé el traje.
Todo sea dicho, me sentaba como un guante.
Descorrí la cortina y ambas me miraban sonrientes. Ayleen me soltó el pelo y dieron el visto bueno.
Ese sería mi vestido.
Un par de minutos después, escuchamos la voz desde dentro del segundo probador.
-No os vayáis a reír, ¿eh?
-Que no... Sal ya-dijo Ayleen con impaciencia.
Seamos claros, había visto buenos vestidos y chicas muy monas en toda mi vida, pero mi amiga era la combinación perfecta.
Blanca de piel, con el pelo castaño y muy ondulado. Los ojos oscuros y muchas pecas. Y una tela vaporosa blanca por encima.
Liz le indicó que se diera la vuelta y mi amiga resopló mientras accedía.
Y es que, realmente le quedaba precioso.
Tras mucho rechistar, compramos el vestido y salimos de la tienda. Nos dirigimos a una de zapatos, en la que apenas tardamos un cuarto de hora.
Liz y Ayleen se decantaron por unos tacones bastante altos, ya que ellas eran bajitas.
Como Alex y yo éramos bastante más altas, escogimos algo planito.
Yo cogí unas sandalias de tacón bajitas y mi amiga unas sandalias blancas completamente planas.
-Como no haya calefacción allí dentro nos vamos a congelar...-dijo Alex mientras caminábamos de vuelta al internado, semi-corriendo para prepararnos con tiempo.
Entramos a toda prisa en la habitación. Liz y Ayleen ocuparon el baño a toda velocidad, por lo que yo me quedé fuera esperando con mi amiga.
Estuvimos tranquilas, escuchando algo de música, que nos hacía falta.
Íbamos por la sexta canción (ya que las chicas tardaban horrores en vestirse) cuando llamaron a la puerta.
-¡Vooooooooy!-gritó Alex.
Saltó del alféizar de la ventana donde estaba sentada y abrió la puerta a toda velocidad.
Un chico rubio realmente guapo esperaba al otro lado.


(POV NIALL)

Estaba nervioso, realmente nervioso.
Me sudaban las manos. Mi respiración aumentaba por segundos.
Mi corazón palpitaba a una velocidad indescriptible. Mis ojos pestañeaban más veces de lo normal.
*Puñetas Niall... Tranquilízate...*
*¡¡Que le voy a pedir algo a alguien que acabo de conocer!!*
Mi amiga abrió la puerta sonriente, poniendo una sonrisilla pícara al verme.
-¿Vienes a por Irina?-preguntó en un susurro mientras me abrazaba para disimular. Me reconfortó ese segundo de apoyo, no podía parar de los nervios-¡Irina! ¡Ven!
Noté como su amiga llegaba hasta la puerta y se detenía al verme.
Sonrió tímidamente y mis pulsaciones volvieron a desbocarse.
-Bueno... me voy a vestirme de una vez...-dijo Alex cerrando la puerta.
Nos quedamos solos allí, de pie, en silencio.
-Hola, por cierto-dijo ella.
-Sí... Hola...-dije cruzando y descruzando los dedos de las manos decenas de veces seguidas.
-¿Te pasa algo?-preguntó al cabo de un par de minutos. Ladeó la cabeza y la miré, intentando sonreír.
-¿Vendrías al baile conmigo?-dije de sopetón. Me miró algo extrañada, pero sonrió momentáneamente.
-Claro...
Sonreí también y me despedí de ella tras darle dos besos y aspirar su increíblemente dulzón aroma.
Llegué a mi habitación con una sonrisa de oreja a oreja presente en mi cara.
Abrí la puerta lentamente y me dejé caer de ella tras cerrarla.
Empecé a resbalarme hacia abajo, hasta quedar sentado en el suelo, pero no me importaba.
-¿Te ha dicho que sí´-preguntó al verme allí sentado sonriente.
Asentí tontamente y me levanté con su ayuda. Me abarcó en un gran abrazo.
-Nuestro irlandés va a ir al baile con la chica mona que es amiga de la mía...
Suspiré y entré a vestirme al baño. Me coloqué los pantalones y la camisa. Abroché el cinturón y me puse una chaqueta que me había prestado Harry encima.
Me lavé la cara con agua fría para despejarme y asimilarlo todo.
Iba a ir al baile con Irina.
Con la chica que acababa de conocer y que había conseguido captar un trozo completo de mi mente y mi cerebro.


(POV HARRY)

Terminé de vestirme a ritmo de la repetitiva radio.
Canturreé un par de canciones y me peiné mientras tanto.
Los rizos se me habían aplastado.
-Ni hablar, parezco una seta con el pelo así-dije hablándole al espejo. Me deshice el engorro de peinado con los dedos y sacudí la cabeza unas pocas de veces-Ya están en su sitio.
Puse la mejor de mis sonrisas y salí del baño.
Fuera me esperaban Niall, perfectamente arreglado y Sam, atacado de los nervios porque iba al baile con Cat.
Will lo tranquilizaba mientras tanto, contándole chorradas y chistes malos.
Sam intentaba no reírse, pero le era imposible con la gracia que tenía Will para contar las cosas.
Cuando llamaron, minutos después, el resto del grupo a la puerta, salimos despedidos al gimnasio.
Caminando, caí en la cuenta de que no le había dicho a Alex que fuera al baile conmigo.
Decidí, por cutre que fuera, mandarle un mensaje.


(POV ALEX)

Justo antes de salir, mi móvil empezó a pitar.
-¿Qué es eso?-preguntó Ayleen extrañada.
-Un mensaje...-respondí encogiendo los hombros por la incertidumbre.
Sonreí cuando ví de quién era. Harry.
-Id saliendo, ahora mismo voy...-les indiqué. Asintieron y me esperaron fuera.

Hola amor <3
Espero que no te haya importado que no te invitara al baile, pero supuse que vendrías conmigo.
¿Me equivoco?
Quiero pensar que no, que vendrás conmigo :)
Bueno, solo eso, que te espero ansioso en el gimnasio, te debo un beso y te está esperando una sorpresa...
Love u,
Harry

Sonreí tontamente al leerlo.
¿Que si iba a ir con él?
Evidentemente.
Teniendo al chico de tus sueños al lado, ¿con quién irías?


(POV NIALL)

Estuvimos esperando un buen rato a las chicas, pero mereció la pena.
Iban no guapas, lo siguiente, al infinito.
Preciosas, esa era la palabra.
Las primeras en entrar fueron Ayleen y Liz.
Liam cogió dulcemente a Ayleen y le dió un beso tan suave como bonito. Zayn se comió con la mirada a Liz que, realmente iba guapísima también.
Se fundieron en un beso apasionado, de esos que da envidia ver desde fuera.
Pero pronto mi mente se vio sustituida por la imagen de otra chica, rubia, con los ojos verdosos y un vestido rosa claro.
Se acercó a mí lentamente, sonriendo.
Le dí dos besos a modo de saludo y hablé, por primera vez vocalizando.
-¿Te enseño esto?-asintió y la cogí de la mano, arrastrándola de allí. Lejos del mundanal ruido, de la música atronadora, las parejas acarameladas.
Lejos, a un lugar donde podría conocerla mejor.



(POV HARRY)

Todos mis amigos se habían ido con sus respectivas parejas, incluso Sam con Cat, que por fin había conseguido articular palabra al ver a su chica.
Mientras, yo seguía esperando, en una esquina, junto al gimnasio, pero no dentro.
Aunque, realmente era una decoración preciosa.
Muérdago, música, globos blancos y rojos, pancartas de Navidad...
Inmerso todavía en mis pensamientos, que sin darme cuenta habían cerrado mis ojos, noté un roce en mi mejilla.
Me estremecí completamente y sonreí.
Abrí los ojos lentamente y ví los suyos, claros, con el flequillo cayendo...
*¡ESPERA, ALEX NO TIENE LOS OJOS CLAROS!*
Me levanté asustado y vi a Louis poniendo morritos, tan graciosillo como siempre.
-Te ha gustado, ¿eh?-preguntó divertido.
-Serás...-dije en tono de broma. Salió corriendo hacia su pareja y se despidió con un 'buena suerte'.
Sonreí para mis adentros.
-Lo pasabas bien, ¿no?-sonó una voz a mi espalda. Giré lentamente y, tras la preciosa voz, se encontraba una chica realmente preciosa.
El vestido blanco le quedaba genial, algo ajustado por arriba, pero ancho por la parte de la falda. El pelo suelto, con sus ondas.
Plana completamente, lo que me gustaba, porque así era más alto que ella.
Absolutamente nada de maquillaje, como más guapa estaba.
-Solo porque te esperaba a tí-me acerqué lentamente y rocé sus labios suavemente con los míos, sintiéndome en el cielo en ese instante.
Ella sonrió y la cogí de la mano, guiándola hacia otro lugar.
Me miró extrañada. Me agaché y hablé en su oído.
-Antes quiero llevarte a un sitio...
Asintió y nos dirigimos a toda prisa al lago. Corrimos algunos tramos, pero llegó un momento en el que empezó a quejarse de que le dolían los pies, por lo que la cogí en brazos.
-¡Suéltame! ¡Que peso mucho!-vociferó intentando zafarse de mí.
-No, te llevaré, me da igual a dónde si es contigo...-dije susurrando.
Me miró sorprendida y sonrió. Se quedó quieta y la llevé el resto del camino con su cabeza apoyada en mi pecho, con los brazos en torno a mi cuello.
Llegamos un rato después, y la solté suavemente.
Caminamos hasta justo debajo de un arco. Me quedé allí quieto entrelazando sus manos en las mías.
Me perdí completamente en sus ojos durante un tiempo.
-¿Qué hacemos aquí?-preguntó.
-Quería decirte algo...-me pegué más a ella y miré hacia arriba. Alzó la mirada también y descubrió aquello que estaba sobre nuestras cabezas.
-¿Muérdago?
-Muérdago...
-¿Y eso?
-Si estás con alguien debajo, debes besarle...
-¿Necesitas un muérdago para que te quiera dar un beso?-sonrió de lado.
-No, pero sí que lo necesito para hacer esto más romántico...
-¿Más?
-Mucho más...
-¿Qué es?
Me acerqué a su oído y empecé a cantar Just the way you are, esa canción que a partir de entonces, sería nuestra.
Cuando terminé, me fue a dar un beso, pero la frené. Me miró interrogante.
Volví a acercarme a su oído y esta vez sí, le diría lo que llevaba mucho tiempo esperando.
-Te quiero, muchísimo...
Se separó de mí y empezó a llorar, tras lo que apoyó las manos en mis mejillas y las acarició suavemente.
Miró mis ojos alternativamente y respondió.
-Y yo a tí... Te quiero-dijo, para después besarme con suavidad.
La abracé mientras tanto y decidimos quedarnos solos aquella noche, bailando alrededor del lago y estando tan enamorados como el primer día.
Y allí, aquella noche me inundó la felicidad.
Con la chica que quería y que me quería.
Con la chica que era mi mundo.
Con la chica que se había convertido en el centro de mi vida y, en definitiva, la razón por la que vivía.

 

Espero que os haya gustado!

FELICIDADES HARRY <3

Capítulo 13: Some say, we're never meant to grow up...

Holitas mis metrobloggers!

Espero que nos os importe que haya tardado tansísimo en subir un capítulo nuevo, pero he tenido un bonito fin de semana petado de estudiar exámenes y demás D:

En fin, solo deciros algo y pediros perdón.

Deciros que os permito que me tiréis tomates y os quejéis. Y perdonad porque es una mierda, pero necesitaba subir este cachito para que el siguiente lo entendiérais bien.

Perdonadme, en serio.

Entiendo que ni queráis comentar, porque en este me he lucido de mierda, pero pronto subiré la continuación.

Y solo deciros que lo narra Niall, a petición de una chica que pidió que en el siguiente apareciera nuestro rubiales... Eso es lo máximo que he podido hacer...

Un beso muy fuerte! <3

(AMAD A NIALL EN ESTA FOTO *_____________________*)

 

 

(POV Niall)

Aun recuerdo perfectamente esos días de enamoramiento de mis amigos.
Zayn suspiraba día y noche por Liz, contándonos una y otra vez cada detalle que le encantaba en ella. Liam, algo más relajado, miraba soñador la pantalla de su móvil, estudiando cada uno de los rasgos de Ayleen.
Harry era el que más se controlaba, pero cantaba la canción Just The Way You Are, la de Bruno Mars, cada minuto que estaba en la habitación.
Y así continuaron las cosas durante mucho tiempo, hasta que yo también llegué a enamorarme completamente de alguien...
Pero para poder entender lo que pasó, debemos retroceder hasta la mañana del día 22 de Diciembre, la mañana en la que las chicas decidieron empezar a preparar el baile de Navidad... Baile que cambió mi año, mes y, en definitiva, cambió mi vida.


22 de Diciembre

Me desperecé rápidamente, sabiendo en cada milímetro de mi cuerpo que esa noche era el baile. Salté de la cama y colé los pies en las zapatillas, completamente entumecidos por el frío.
Bostecé, dejando que mis ojos se abrieran lentamente.
Cogí todo el impulso que pude y caminé con pies temblorosos hasta el baño.
Me lavé la cara con agua fría para despejarme. Durante un larguísimo minuto, recorrí con los ojos mi reflejo.
Los mechones de pelo rubio me caían en cascada por la frente, tapando parte de mi ojo derecho. Los labios finos, sonrosados, tornados en una sonrisa algo forzada.
*Niall... No tienes pareja para el baile...*
Suspiré fuertemente.
-Que asco...-murmuré en voz baja.
-¿Qué te pasa?-me asaltó una voz por detrás. Alcé la mirada y me encontré con la expresión de alegría de mi amigo.
-Hola Harry...-sonreí de forma algo cansada.
-¿Qué te pasa?
-Nada...
-El baile... ¿verdad?-preguntó cruzándose de brazos.
-Ajá...-dije asintiendo.
-No te preocupes Niall... seguro que encuentras a alguien que te guste para ir...
-Es que no es justo... todos tenéis con quien ir...
-Porque tenemos novia...-dijo encogiendo los hombros-Si no fuera con ellas, no iríamos con nadie.
-Seguro que sí, la mitad de las chicas van detrás de vosotros tres...
-Detrás tuya también hay chicas...
-Sí, cuando las ranas críen pelo-rechisté.
-Que no pesado...-dijo apoyando una mano en mi hombro. Giré y me puse frente a él, alzando una ceja-Te aseguro que le gustas a alguien, no sé a quien, pero seguro que sí...
-Claaaaroooo...-dije arrastrando la palabra mientras volvía a dejarme caer del lavabo-Eso lo dice el chico que tiene a una chica genial y guapa como novia...
-¿Te sigue gustando Alex?-preguntó de sopetón.
Alcé la mirada rápidamente, echándome a reír.
-Tu novia es increíble en todos los sentidos, pero desde que sé que está loca por tí... Digamos que solo la veo como a una de las personas más guapas de este mundo, eso es todo.
Sonreí y él copió mi gesto.
-Me alegra saber eso...-dijo sonriente. Al momento cambió su expresión a una más seria, a la vez que me apuntaba con un dedo-Si te sigue gustando mi chica... te las verás conmigo-sentenció.
Mi risa hizo aparición de forma realmente escandalosa. Me empezó a faltar el aire y respiré lo mejor que pude.
Harry soltó un par de carcajadas, y mientras reía, siguió hablando.
-En serio, Niall... más te vale no encapricharte de mi chica...
-No me encapricho de nadie, y tú mejor que nadie lo sabes... Eso sí, no la trates mal-dije mirándole a través del espejo con expresión seria-porque yo siempre estaré ahí para apoyarla... Recuérdalo, es como mi hermana.
-Me alegra oír eso... No puedes creer cuanto-sonrió apliamente.
Sonreí también y volví a lavarme la cara con agua fría, necesitaba enormemente despejarme.
Me quité la camiseta mientras Harry salía del baño para dejarme solo, por fin. Me había dado que pensar.
Quizás encontrase algún día a esa chica que tanto tiempo llevaba esperando... Mientras tanto, seguiría centrándome en tocar la guitarra y estudiar.
-Grandes aspiraciones para un chico de 18 años, Niall...-susurré en voz baja.
Abrí el armario del baño y encontré mi pila de ropa dentro.
Saqué unos vaqueros, un jersey y una sudadera. Cogí los zapatos y me desenredé un poco el pelo con los dedos.
Harry entró justo tras de mí, saliendo poco tiempo después.
Vestido como siempre, cogió el móvil y tecleó a toda velocidad un mensaje. Pulsó enviar y al momento sonó un pitido.
Sonrió como un tonto y miró soñador hacia arriba.
Aunque me alegraba enormemente por él, en ciertos momentos, sentía celos.
Las chicas venían casi todas las tardes a la habitación, a pasar el tiempo con nosotros.
Era algo rutinario, pero había acabado habituándome a ellas, me caían realmente genial.
Liz era exactamente como Zayn. Muy alocada, atrevida y resuelta. Ayle se asemejaba a Liam en todo. Timidez, tranquilidad...
Y Alex era, ciertamente, la chica perfecta para Harry.
Tenían siempre el mismo toque ''Don't worry, be happy'', de no estar nunca triste. Sonrisa por aquí, sonrisa por allá. Risas y más risas.
A pesar de que me diera tanta envidia verlos siempre tan juntos y demás, se me borraban todos los celos cuando hacían como si nada. Como si no estuvieran saliendo, como si solo fueran amigos para no dejarme de lado.
Me dí cuenta entonces de que no podría tener mejores amigos que ellos, que no habría nadie que me comprendería tanto como me comprendían ellos.
Harry era el mejor amigo que podría tener y Alex era como una hermana para mí.
Todos los días que venían, sin ni siquiera darle un beso a Harry ni nada, se acercaba a mí y me daba un fuerte abrazo, demostrándome que siempre estaría ahí.
Y pasábamos las tardes hablando y riendo.
Las despedidas eran algo mas difíciles de ver. Aunque era de agradecer que solo se dieran un beso en la mejilla, cuando a mí me abrazaba cual oso amoroso.
Pero ese día... Fue diferente, realmente diferente.

Me disponía a salir de la habitación para ir a buscar las notas. Sí, las notas, un 22 de Diciembre.
*Genial Niall... ir a recoger las notas el día del baile... ¿Hay algo más deprimente?*
Giré el pomo de la puerta algo apesadumbrado, cuando Harry empezó a hablar.
-Niall... Sonríe un poquito, anda... Abre la puerta con alegría, hombre-dijo sonriente.
-Ni que fuera a haber detrás un ángel o algo así...-dijo sonriendo forzosamente.
Pues no, no había un ángel.
Realmente dos ángeles guapísimas esperaban tras la puerta. Alex y otra chica más con la que hablaba, realmente mona.
Alex con sus siempre presentes vaqueros y unas lonas amarillas fosforito, las que le regalé yo. Una camiseta de Green Day y el pelo recogido.
Sonriente, como siempre. Y es que, aunque no me gustara, tenía que aceptar que tenía un ''algo'' que me encantaba en ella.
La otra chica era rubia, muy mona también. Ojos grandes de color verde claro. Más delgada que Alex y con una sonrisilla tímida.
En cuanto a la ropa, realmente parecida a mi amiga. Una camiseta celeste, vaqueros ajustados y unas botas altas.
Y con un encanto realmente agradable.
-Niallllll...-gritó Alex arrastrando la última letra, a la vez que se lanzaba a abrazarme. Me revolvió el pelo amistosamente y sonreí.
-Mi Alex...-dije sonriendo mientras le devolvía el abrazo.
-¿Cómo que TÚ Alex?-intervino Harry haciéndose paso entre los dos.
-Sí, mi queridísima amiga Alex-dije apretándola contra mí. Ella reía.
-Parad el carro cariños... No soy de nadie-dijo alzando una ceja en modo de desaprobación. Sonreí.
-¿Cariños?-preguntó Harry pasándole el brazo por los hombros-¿Tengo que estar celoso?
-Callaros ya, pesados... Que he venido por algo...-se safó de Harry y se acercó a su amiga, que dió un paso adelante.
-¡Eh! ¡Yo te conozco!-gritó mi amigo señalándola.
Ella torció la cabeza, pensativa.
-Harry, no señales... Es de mala educación-dijo bajando su mano. Noté que me miraba y dirigí mis ojos hacia donde se encontraba, consiguiendo así que se sonrojara. Sonreí.
-¡Yo te he visto en sus fotos!-vociferó señalando a Alex. Ella empezó a reír a la vez que bajaba el brazo de Harry.
-Chicos, os presento a mi mejor amiga-dijo mientras la empujaba hacia nosotros.
-Encantado de conocerte, mejor amiga de mi chica-dijo Harry tendiéndole la mano. Ella la aceptó con timidez-Yo soy Harry.
-I... Irina-susurró ella.
*No, por favor... Otra chica que sucumbe a los encantos de Harry no...*
-Y este chico rubio tan guapo y tan calladito que está aquí es Niall-dijo Alex mientras me daba un toquecito en el hombro. Reaccioné y levanté la mirada, encontrándome con la de su amiga.
Volvió a sonrojarse y sonreí.
Le tendí la mano, que aceptó al segundo.
Me pareció notar un escalofrío por mi espalda al saludarla. Me estremecí solté su mano algo bruscamente.
Me miró interrogante para acto seguido sonreír.
Volví a sonreír.
*Niall, pareces gilipollas sonriendo tanto...*
-¡¡CHICOS!!-gritó una voz perfectamente conocida.
Liam, Louis, Will, Sam, Cat, Zayn y Eric entraron corriendo en nuestra habitación, llenándola hasta los topes.
-Ostias...-miré a Harry y a Alex simultáneamente-¡Las notas!-grité.
-Como no lleguemos... mal asunto-sentenció mi amiga. Miró a Irina y habló-¿Vienes?
Me miró y asintió.
-Claro-respondió.
Me gustaba su voz. Era algo más suave que la de Alex, pero melodiosa.
Yo continuaba cavilando cuando mis amigos salieron corriendo escopeteadamente hacia nuestras clases.
Entré con Zayn y Liam en la clase, mientras Harry, Eric, Alex, Sam, Will y Cat se dirigían aprisa a C.
Estuvimos un buen rato escuchando a nuestro tutor, deseándonos unas felices fiestas y esperando que lo pasáramos bien en vacaciones de Navidad. Miré algo cansado a Liam, que puso una cara rara y empecé a reír en voz baja.
Empezó a decir uno a uno los nombres de la gente de la clase. Llegado el momento, momento en el que estaba absorto en mis pensamientos, sonó el mío.
-Niall Horan...-susurró el Sr. Williamstreck. Zayn me dió un toque en el brazo y salí disparado a por mis notas-Muy bien hecho... gran comienzo de curso-susurró desinteresado alargándome el papel.
*Todo aprobado... Genial Niall*
-Los que tengáis las notas podéis ir saliendo...-gritó el profesor.
Hice lo propio y salí disparado de la clase.
Allí fuera me encontré a Irina. Desde lejos, noté que estaba escuchándo música, absorta en su propio mundo. La coleta se movía al compás de su balanceo continuo.

Estudié cada uno de sus rasgos, delicados y suaves, con un toque desenfadado realmente atractivo.

Entrecerraba los ojos rápidamente, moviendo sus largas y oscuras pestañas.

Una sonrisa se curvó en su rostro cuando siguió tarareando.

Zapateaba suavemente mientras movía los labios al ritmo de la canción. Me pareció conocer cual era, solo leyendo su movimiento.
-Hola...-murmuré mientras me paraba a su lado. Se quitó los cascos y apagó el MP4 mientras me sonreía-¿Qué escuchas?

-Some Say, de Sum 41...

-Me gusta esa canción...-dije.
-¿Sí?-asentí. Sonrió tímidamente-Niall, ¿verdad?
Asentí y me dejó un hueco a su lado.
-Curioso nombre...-murmuró.
-El tuyo también, ¿eh?-sonreí de lado-¿De dónde es?
-Rusia.
-¿Eres rusa?
-Que va...-dijo negando con la cabeza-Escocesa de nacimiento. ¿Y tú?
-Irlandés...
-Tienes cara de duende-dijo sonriendo.

-Ni que tú fueras un hada...

-Lo soy-dijo sonriendo-Tengo toque infantil... Como tú.
Saqué la lengua y ella sonrió amistosamente.
-Eh... De un duende infantil muy simpático, me has caído bien-dijo.
Seguimos hablando sobre las notas hasta que aparecieron mis amigos.
Harry, Liam, Louis y Will contentísimos, con todo aprobado. Zayn y Cat algo más serios.
Y Sam indignado, a pesar de haber tenido 7 sobresalientes.
Hablamos con él y decidimos dejar a un lado el tema de las notas, centrándonos en el baile de esa noche.
Y es que, en ese momento entendí que quizás ya tenía pareja para el baile...
Una chica con pinta de hada que me había llamado duende.


Espero que os haya gustado esta preciosa mierda... Lo siento, pero no puedo subir el siguiente hasta mañana o pasado.

Un beso enorme y gracias por leer :)

Capítulos 11 y 12: I'm addicted to you

Hola amores!

Siento haber tardado tantísimo en subir capítulo, pero se me borró parte del capítulo 11, y ya de paso quería subiros algo más largo, por lo que aquí tenéis el 11 y el 12.

Este es un poquillo mierda, pero es lo único que me ha salido, no tenía inspiración mínima en estos días...

Gracias por la paciencia y por vuestros comentarios del capítulo anterior, me han encantado, emocionado, animado... y todo lo bueno que podáis imaginar.

Muchísimas gracias a todas las que comentáis y votáis... He contado muchas manos verdes en los capítulos, y eso me hace realmente feliz.

En fin, aquí tenéis los dos caps siguientes, son muy monos, o eso pienso yo. Los he leído varias veces antes de subirlos, así que espero que os guste a vosotras, que sois las importantes.

El trozo ese que hace como de prólogo del capítulo es una de esas reflexiones que suelo escribir en mis tiempos libres. No es nada bueno, pero está adaptado al capítulo, por lo que viene que ni pintado.

Un beso muy fuerte y que os guste mucho!<3

(Amemos con locura a Harry Styles en este gif *_______________*)

 


¿Habéis oído alguna vez la palabra Felicidad? Sí, ¿verdad?
Ahora os pregunto, ¿la habéis sentido alguna vez?
No, no estoy loca. ¿Creéis que se puede llegar a ser realmente feliz?
¿A sentir alegría por todo? ¿A adorar con toda tu alma lo que te rodea? ¿A apreciar tanto tu vida y sus posibles defectos tantísimo que, llegado el momento, no te importen? ¿A sentirte siempre afortunado y esperar todo lo bueno de la vida?
¿Has querido alguna vez que el tiempo se congele mucho tiempo y las cosas no cambien?
Creo que todos lo hemos deseado más de una, dos, tres veces... más de mil incluso.
Pues ahora mismo, me encuentro en ese momento. En esa etapa de la vida en la que deseo que nada cambie, que todo sea estático y el reloj de la vida decida parar un tiempo.
Y es que, ¿hay algo mejor que tener familia y amigos y que ambos grupos te quieran? ¿Hay algo mejor que estar contenta todo el día y que nada te moleste?
Quizás, diríais que sí, pero no con seguridad. ¿Por qué?
Simple, porque todavía falta algo de lo más importante...
Os falta el amor. El estar enamorada de alguien y que esa persona os corresponda. Querer ser feliz junto a él, pero ante todo, aspirar a su propia felicidad por encima de la tuya.
Esperar que sea feliz ante todo, pero sobre todo, juntos.
Eso es el amor y estar enamorado de alguien...
Y ahora sé con certeza a lo que me refiero.
Aún recuerdo ese día que Liz me presentó a Harry.
Desde el primer momento, mi corazón se desbocó junto a él. Entonces no sabía que acabaría enamorándome de él.
Que anhelaría cada segundo que no le viera y que llegaría a quererle tanto, a confiar en él y, en definitiva, a adorarle tanto.


I want you to know
I'm addict-I'm addicted to you


Sonreí mientras alargaba la mano y apagaba la alarma del móvil.
'Adicta a tí...'
¿Qué mejor canción para definir que quieres a alguien? ¿Que no puedes vivir sin él?
Agité la cabeza y me destapé. Bostecé exageradamente un par de veces.
Al recordar lo hipotéticamente pasado la tarde anterior, me pasé la mano por los labios. Noté la presión todavía palpable en la superficie. El sabor de sus labios. Volví a sonreír mientras un hormigueo recorría cada rincón de mi cuerpo.
No había sido un sueño. Era real. Harry me había confesado que estaba enamorado de mí. Harry me había besado. Harry me había llevado al séptimo cielo en ese momento.
Salté literalmente de la cama haciendo algo de ruido inintencionadamente. No me había percatado de que ambas de mis compañeras estaban durmiendo. Sí, bien dicho. Estaban.
Liz giró en la litera hasta quedar frente a mí. Sonrió de forma algo cansada. Por el contrario, Ayleen bufó a la vez que se levantaba costosamente de la cama.
-Mira Alex, te queremos mucho... pero despertarnos a esta hora es un delito-dijo Ayleen bostezando. Se restregó los ojos y miró mi gran sonrisa-¿Por qué estás tan feliz?
-Sí... estás muy feliz, ¿no?-intervino Liz alzando una ceja. Ayleen copió su gesto.
Ambas me miraban curiosas, con los brazos cruzados y las caras de sueño todavía presentes.
-Lo soy-dije encogiendo los hombros.
-¿Y eso?-preguntó Liz-A ver, me alegro muchísimo por tí pero... ¿qué te hace ser tan feliz desde las...-miró el reloj de pared entrecerrando los ojos. Volvió a mirarme-nueve de la mañana?
En otro momento y situación, quizás hubiera intentando desviar la respuesta. Entonces no, ya estaba completamente segura de lo que sentía.
-¿Eh?-insistió Ayleen nerviosa-¿Qué te hace estar tan contenta?
-Harry-respondí alegremente.
-Es por Harry ¿verd...-empezó Ayleen como si no me hubiese escuchado-¿Has dicho Harry?-asentí-¿En serio?
-Sí-sonreí.
-Bueno... ¿qué ha pasado?-preguntaron a la vez. Reí al escucharlas. Me cogieron por los brazos y se sentaron en la cama junto a mí.
-¿Queréis saberlo?-pregunté haciéndome la interesante-No sé... no sé...
-¡Venga ya! ¡No seas mala!-lloriqueó Liz.
Reí intensamente.
-Está bien...-sonreí a ambas. Bajé la cabeza y volví a levantarla triunfante-Harry me ha besado.
Me miraron sorprendidas, con los ojos como platos. Se levantaron y me miraron sonrientes.
-¿He oído bien?
-Creo que no...
-Que sí, que ha dicho que Harry le dió un beso...
-No puede ser...
-Quizás sí...
-A lo mejor es mentira...
-No seas mala, Ayle, ella no nos mentiría...
-Ahí tienes razón...
-Por fin el beso...
-Pensaba que no llegaría...
-Yo también...
-Estoy aquí, ¿sabéis?-inquirí intentando parar la conversación.
-Perdona, perdona...-dijo Liz. Se sentó junto a mí. Me abrazó fuertemente-¡Por fin!
-¡Sí!-gritó Ayleen abrazándome también.
-¿Y cómo fue? ¿Qué te dijo? ¿Qué sentiste?-preguntó atropelladamente Liz.
-Precioso, que estaba enamorado de mí y deberías de saber qué se siente... Tú tienes a Zayn...
-¿Zayn?-preguntó Ayleen arqueando una ceja.
Resultó que Ayleen no sabía el noviazgo de nuestros amigos. Al principio hizo ver que estaba ofendida, pero luego se alegró enormemente por Liz.
Al igual que por mí.
Las tres estábamos felices, enamoradas, con un chico en mente y un beso recién dejado en los labios.
Les conté que había quedado con Harry y me dejaron arreglarme con tranquilidad.
Me puse la ropa normal de siempre. Todo lo que pude, la escayola no ayudaba a ponerte ropa cómoda.
Una camiseta con la bandera Inglesa en el centro, unos vaqueros (que entraron con dificultad por mi pierna) y unas zapatillas de lona negras.
Me recogí el pelo con una coleta y salí de la habitación tras haber cogido el móvil, la cámara, el MP4 y algo de dinero. Me enganché a la muleta y salí. Me despidieron con una sonrisilla pícara y reí.
Caminé por allí. Aunque él dijo de ir a buscarme, no podía esperar más. Costosamente, conseguí llegar hasta su edificio. Subí en el ascensor con un par de chicos de allí, que me sonrieron y miraron de arriba a abajo. Agité la cabeza y sonreí.
Llegué a la puerta de su habitación y toqué suavemente con los dedos.
-¡Voy!-sonó su voz al otro lado.
Un escalofrío me recorrió cuando noté su cuerpo al otro lado de la puerta.
Allí estaba él, tan guapo como siempre, con el pelo a lo loco, una preciosa sonrisa y una expresión alegre. Vestido como siempre, con una camiseta y una chaqueta encima.
-Hola...-dijo sonriente. Se acercó y me dió un fuerte abrazo.
-Hola...-respondí igual.
-Dije que iría a buscarte... así no puedes andar bien-dijo mirando mi pierna.
-No pasa nada, ya no me duele tanto-dije restándole importancia.
-Ven...-dijo tirando de mí. Me quitó la muleta y la dejó en la habitación.
-Pero la necesito para andar...-rechisté.
-Shhhhhhhsttt-dijo poniendo un dedo sobre mis labios para que me callara.
Mi corazón volvió a dispararse.
Cogió un par de cosas y salió de la habitación sin hacer el más mínimo ruido.
Pasó mi brazo por sus hombros y tratamos de caminar así, agarrados para que yo no me cayera.
Me miró y sonrió. Se acercó a mi oído.
-Vamos... como dos amigos, ya les daremos envidia más adelante-susurró. Asentí y caminamos por allí como si nada.
Como siempre, hablando animadamente de música y demás.
Con toda la normalidad que pueda llegar a tenerse con alguien que te dispara el corazón a 1000 pulsaciones por minuto.
Llegamos al lago, a nuestro lago.
Seguimos andando hasta una parte algo más tapada y escondida.
Realmente preciosa. Era un paisaje de ensueño. El lago, reflejaba absolutamente toda la luz del sol. Árboles enormes, tupidos, que daban intimidad al lugar. Flores de todos los tamaños y colores.
Me ayudó a sentarme en una parte de hierba, no sin algo de esfuerzo. Me dejé caer, agotada por la caminata.
Suspiré fuertemente y me eché un poco para atrás. Me apoyé en las manos, que ahora estaban algo hacia detrás.
Eché atrás la cabeza y miré al cielo. Dejé la cámara a un lado y me saqué el móvil y el MP4 de los bolsillos.
-Esto me sigue pareciendo precioso...-dijo mirando de un lado para otro.
Cuando miraba hacia donde él se encontraba, en un despiste de los míos, sus labios recorrieron en segundos la distancia que nos separaba.
Fue un beso rápido, quizás demasiado, pero me había sorprendido.
-Hemos andado un buen rato con normalidad... ya se acabó el fingir...-dijo sonriente.
Sonreí nerviosa y me sonrojé.
Él volvió a sonreír. Negó con la cabeza.
-Esto no puede seguir así...-mis ojos se tornaron-No podemos seguir adelante si...
Lágrimas llegaron a mis ojos.
-Eh...-dijo cuando me miró. Se pegó a mí y me abrazó. Lloré en silencio-¿qué te pasa?
-Nada...-dije sorbiendo los mocos-Me da que esto no funcionaría...
-¿CÓMO QUE NO?-gritó, asaltándome un poco-No puedes pretender que no quiera seguir adelante con esto...-me miró, cogiendo mi cara entre sus manos-Estoy completamente, desde cada extremo de mi mente y mi cuerpo, hasta el fondo de mi médula, enamorado de tí-recorrió su mirada por mis ojos.
-¿Entonces? ¿A qué te referías con que esto no funcionaría?-dije con la voz cortada.
Rió.
-No podemos estar toda la vida, con cada palabra que digamos, sonrojados o nerviosos...-se mordió el labio.
-Pensaba que no...
-¿Qué no quería seguir adelante con esto?-asentí-No seas tonta...
-Lo soy por naturaleza-dije encogiendo los hombros.
-No. Eres preciosa, en todos los sentidos, eso sí-dijo acercándose a mí.
Se paró a escasos milímetros de mis labios, por lo que notaba su respiración chocando en mi barbilla.
-Eso es mentira...
-No lo es, yo soy muy sincero, y lo sabes...-dijo mirándome otra vez.
-Eres un mentiroso Har...-empecé a decir, pero se acercó finalmente, dándome el ansiado beso.
Cerré los ojos, correspondiéndole lentamente. Me acarició la mejilla y se separó pocos segundos después.
-ry...-terminé de decir.
Sonrió.
-Acéptalo-dijo separándose finalmente de mí y sentándose con las piernas cruzadas-Soy el mentiroso no mentiroso más increíble de este mundo...
-Lo eres-afirmé.
Sonrió otra vez.
-¿Qué vamos a hacer aquí todo el día?-pregunté.
-Lo que tú quieras.
-No has traído música-bufé.
-Tengo el móvil.
-Eso no vale.
-Sí que vale.
-Que no.
-Sí.
-Mala memoria...-empecé a decir de broma. Él siguió.
-Aguafiestas.
-Aburrido.
-Sosa.
-Copión.
-¿Copión?
-Sí, copión, con la tilde en la O-dije sonriendo.
-Tonta.
-Analfabeto-saqué la lengua.
Nos echamos a reír. Le miré y sonrió.
-Repito: tengo el móvil-dijo agitándolo ante mí.
-Trae-dije intentando quitárselo.
-No no no...-dijo apartándose.
-No es justo-dije cruzándome de brazos-Estoy escayolada, deberías mimarme...
-¿Más todavía?
-Claro, ¿qué clase de amigonosesabesinoviooloquesea eres?
-¿Qué?-preguntó alzando una ceja.
-Que me lo des-dije tendiendo la mano.
-Antes...-se señaló la mejilla con la mano. Para hacer la broma, le dí un toque con mis dedos, echándolo suavemente para atrás.
-Ya está-sonreí.
-No, primero esto-dijo señalando su mejilla. Me dí por vencida.
Me acerqué a él y le dí un beso en la mejilla, a lo que él sonrió.
-Aquí tienes-dijo lanzándome el móvil.
-¿Tengo pinta de Catcher?-pregunté arqueando las cejas. (Aclaro: el catcher es el que coge las pelotas en los partidos de beísbol)
-Ahora que lo dices...-se puso la mano en la barbilla, pensativo.
Le miré con un odio de mentira a la vez que buscaba su lista de canciones.
-¿Qué música te gusta?-pregunté.
-Si están en mi móvil, es que todas me gustan-dijo.
Me di cuenta entonces de que había dicho una gran estupidez.
-Pregunta tonta-añadió triunfante.
Saqué otra vez la lengua y le dí al play del reproductor.
Empezó a sonar Perfect, de Simple Plan.
Me puse a cantar en voz baja, mientras Harry me miraba.
Poco a poco, noté como un enorme sopor me inundaba. Cerré los ojos sin querer para volver a despertarme, zarandeada por Harry.
La canción estaba en repeat, llegando al estribillo en esos momentos.

'Cuz we lost it all
Nothing lasts forever
I'm sorry
I can't be perfect
Now it's just too late
And we can't go back
I'm sorry
I can't be perfect...


-Mentirosa-dijo finalmente, mientras la música seguía sonando.
-Es mi canción perfecta.
-Qué ironía... La persona perfecta tiene una canción perfecta...
-No soy perfecta-rechisté.
-Calla mentirosa mía-dijo sentándose a mi lado.
-¿Mentirosa tuya? ¿Qué clase de persona eres que crees que soy tuya?
-¿Quién voy a ser?
-Tú sabrás...
-Mmmmmm... tu novio, está claro-dijo sonriente. Le miré con ojos expectantes. Me devolvió una sonrisa.
-¿Novio?
-Cierto... no te lo he pedido...-dijo levantándose. Se acercó a un arbolito que había por allí y sacó un ramo de flores pequeño de atrás.
-¿Y eso?-pregunté, mirando el ramo de rosas naranjas.
-Alex...
-Harry, que no nos vamos a casar...
-Todavía... Calla, ahora hablo yo.
Asentí mientras se acercaba a mi lado y se arrodillaba junto a mí.
-Alex... ¿saldrías conmigo?-dijo tendiendo el ramo. Al verlo de cerca, se distinguían 12 rosas.
-Harry... ¿por qué solo hay once naranjas y una roja?
-La roja... simboliza el día de hoy-dijo sacándola-Las once rosas naranjas, el resto del año.
-¿Eso qué significa? ¿Que me querrás muchísimo hoy y el resto del año no?
-Claro que no-dijo sonriente-Significa que hoy empezamos a salir juntos, por eso es roja. El resto... quería algunas más rojas, pero no quedaban-dijo riendo.
Acompañé su risa y acepté el ramo. Aspiré todo el aroma y levanté la mirada.
-¿Te gusta?-preguntó.
-No, me encanta...-dije. Sonrió.
-Entonces... ¿sales conmigo?
-¿No había quedado suficientemente claro?-dije acercándome realmente rápido a él.
Le di un beso en la mejilla y sonreí.
-¿Eso es un sí?
-Eso es un por supuesto...-afirmé.
-Me alegra saber eso...-dijo apoyando su cabeza en mi hombro.
Permanecimos varios minutos en silencio.
Realmente, me tranquilizaba enormemente estar con Harry. Con mi amado Harry.
Mi Harry. Mi Harry.
No me cansaba de pensarlo. Mi chico. Una persona que me quería realmente. Alguien que estaría junto a mí.
Levantó la cabeza de mi hombro.
-¿En qué piensas?-preguntó apartando un mechón de pelo de mi cara.
-En todo esto... ¿no te parece extraño?-le pregunté.
-Muchísimo... Me parece mentira que estemos juntos...
-Lo estamos, créetelo-sonreí.
-Por tí, me creo cualquier cosa...-dijo abrazándome.
Se lo correspondí al momento.
-Harry... ¿puedo pedirte algo?
-Claro... dime.
-No seamos de esas parejas empalagosas que lo único que hacen es decirse cosas vomitivas... ¿vale?
-Me parece bien... pero seguiré abrazándote y dándote besos, eso no me lo quites...-dijo sonriendo pícaramente.
-No lo pretendía... Por cierto, me encanta que sonrías así-dije.
Se echó a reír.
-Ahora podré decir por ahí que a mi novia le encanta mi sonrisa...
-Oye... ¿me harías otro favor?
-Te gustan los favores, ¿no?
-Mucho.
-Adelante, tú dirás...
-¿Podríamos dejar de lado la palabra novio y novia?
-¿Por qué?
-No me gusta como suena...
-Está bien... Nada de novios.
-Gracias...
-Volvamos a lo de antes... ¿por qué te gusta mi sonrisa rara?
-¿Rara?
-Sí, rara...
-Es a lo pícaro... con lo dulzón que eres, te queda bastante bien...
-Genial, tengo sonrisilla...-empezó a reír.
Mientras él se carcajeaba, yo empecé a mirar al cielo.
Harry se dedicó a intentar hacerme cosquillas en esos momentos.
-Venga... quiero escuchar tu risa...-empezó a decir en mi oído.
Me estremecí interiormente al escuchar su voz tan cerca.
*Serás tonta... ¿Le besas y ahora te pones nerviosa con su voz?*
Siguió así hasta hacerme soltar una carcajada.
-Por fin...-me soltó y se tumbó hacia atrás-He conseguido que rieras, ya soy feliz...
-¿No has sido feliz en todo el día? ¿Solo ahora?-crucé los brazos y le hice ver que me había enfadado.
-Ohhh... venga, sabes que no, cariño...-dijo rozando con sus labios mi mejilla. Sonreí.
Me giré lentamente, dispuesta a besarle, cuando vi su expresión de sorpresa.
-¿Qué te pasa...?-empecé a decir.
Sus ojos se dirigieron a un punto por encima de mi cabeza. Me dí la vuelta y ví a un par de parejas caminando hacia el lugar donde nos encontrábamos nosotros.
-¡Hola!-escuché gritar a la voz de Liam. Apareció, seguido por Ayleen, Liz y Zayn.
-Hola-dije intentando sonreír al máximo.
-¿Se lo has dicho ya Harry?-preguntó Zayn.
-¿Decir el qué?-pregunté.
-¿No se lo has dicho?-inquirió Liam.
-¿Hola? Estoy aquí, ¿sabéis?-dije interviniendo en la conversación.
-Naaaaa... es una sorpresita que queríamos darte-dijo Zayn. Se alejó de Liz y paseó su mirada por nosotras tres-Realmente, es una sorpresa para las tres...
-¿Qué es?-preguntó Ayleen con un brillo en los ojos, tirando del brazo de Liam.
-Una sorpresa-dijo él-Sentáos las tres juntas, anda...
Obedecieron y ocuparon los asientos junto a mí. Los chicos se pusieron a cuchichear entre ellos durante un par de minutos.
Liam soltó un radiocasette que llevaba en la mano. Metió un CD y toqueteó los botones hasta parar en una determinada canción.
Los tres sonrieron y nos miraron.
-Es un poco cursi, que conste...
-Pero os conocemos...
-Y nos imaginamos que esto os puede gustar...
-Si no os gusta, no se permite ningún lanzamiento de tomates, ¿vale?-añadió Harry. Nos echamos a reír mientras se daban la vuelta.
Dieron al play y la música empezó a sonar.
Just the way you are, una de mis canciones preferidas de Bruno Mars.
El primero en cantar fue Liam, que se acercó al momento a Ayleen. Ella le miraba ensimismada, sonriente y contenta.

Oh her eyes, her eyes
make the stars look
like they're not shining
Her hair, her hair
falls perfectly
without her trying
She's so beautiful
and I tell her everyday


Cogió la cara de mi amiga entre sus manos y la miró mientras seguía cantando. Ayleen se llevó una mano a la boca, completamente sorprendida.
Zayn cogió el testigo de Liam, que ya se había alejado de Ayle.
Liz sonrió cuando su chico se fue acercando lentamente, pronunciando cada una de las palabras de la canción con un inigualable sentimiento, completamente dedicado a ella.

Yeah I know, I know
when I compliment her
she wont believe me
And it's so it's so
sad to think she
don't see what I see
But everytime she asks me do
I look okay
I say


Cogió su mano y la besó suavemente, consiguiendo así que Liz sonriera tontamente durante unos segundos.
La bonita voz de Zayn se vió solapada por el entrelazamiento de las voces de los tres.
Liam, Zayn y Harry entonaban la canción perfectamente, dándole sentimiento y alegrándonos el alma mientras tanto.
Era el estribillo más bonito que había escuchado nunca.

When I see your face
there's not a thing
that I would change
Cause you're amazing
Just the way you are
And when you smile
the whole world stops
and stares for a while
Cause girl you're amazing
Just the way you are.

En ese momento, llegó el turno de Harry. Mi corazón empezó a palpitar a una velocidad indescriptible, sobre todo porque sabía la parte que tocaba de la canción.
Se acercó rápidamente, mientras cantaba suavemente la estrofa.
Se agachó junto a mí, ante las miradas de sorpresa de Liz y Ayleen, que sonreían emocionadas.
Los rizos de Harry rozaron mis mejillas, y mis ojos se perdieron en los suyos. Su color verdoso me inundó interiormente.
Mientras cantaba su parte, sus labios rozaron los míos con una increíble suavidad, haciéndome cosquillas por el movimiento. Sonreí.

Her lips, her lips
could kiss them
all day if she'd let me
Her laugh, her laugh
She hates but
I think it's so sexy
She's so beautiful
and i tell her
everyday
Oh you know, you know
you know
I'd never ask
you to change
if perfect is what
you're searching for
then just stay the same
So don't even bother asking
if you look okay
You know I say


Cuando acabó dicha estrofa, Zayn y Liam empezaron a cantar, dejando así que Harry tuviera un respiro. Se alejó de mí lentamente, mientras seguían cantando.
Volvieron a llegar al estribillo, a partir del cual siguieron cantando la canción a tres bandas, es decir, sin intervenciones de cada uno.

When I see your face
there's not a thing
that I would change
Cause you're amazing
Just the way you are

And when you smile
the whole world stops
and stares for a while
Cause girl you're amazing
Just the way you are.

The way you are
The way you are
Girl you're amazing
Just the way you are

When I see your face
there's not a thing
that I would change
Cause you're amazing
Just the way you are

And when you smile
the whole world stops
and stares for a while
Cause girl you're amazing
Just the way you are.

Yeaahhhhhh

La canción finalizó y con ello nuestro silencio.
Liz se levantó corriendo y se lanzó en los brazos de Zayn, dándole un beso apasionado.
Ayleen se levantó con timidez y fue hacia donde se encontraba Liam, que la recibió con los brazos abiertos. Le dió un fuerte abrazo y acto seguido, un dulce y suave beso.
Mientras, mi corazón seguía latiendo a una velocidad impresionante, tratando de asimilar lo que acababa de pasar.
Para muchos, solo serían tres chicos versionando una canción. Para mí y mis amigas, fue mucho más que eso.
Era una muestra de cariño, de amor.
De que esos chicos estaban realmente enamorados de nosotras.
Cientos de cavilaciones seguían por mi mente cuando Harry apareció a mi lado. Se sonrojó un poco, dando paso a una preciosa sonrisa.
Antes de nada, se quitó la chaqueta y me la pasó por los hombros.
Lo agradecí, estaba pasando frío desde un rato anterior, exceptuando el momento en el que cantó Harry, en el que la temperatura de mi cuerpo aumentó decenas de grados.
Se arrodilló junto a mí, mientras yo sonreía.
-¿Qué te ha parecido?-preguntó.
-Es lo más bonito que nadie ha hecho por mí en mi vida...-dije.
-Acostúmbrate, me gustará sorprenderte de vez en cuando-sonrió.
-Es bueno saberlo.
-¿No te ha parecido muy cursi?
-Ha sido precioso... Además, es una de mis canciones favoritas...
-¿Sí?
-Lo es.
-Me alegra que te haya gustado tanto...
-Lo has hecho tú, claro que me ha encantado...
-Pensaba que no te gustaría, que te parecería muy cursi, muy versionado...-empezó a decir, pero no pude resistirme a callarle.
Apoyé mis manos en sus mejillas y me acerqué a él, dándole un beso realmente inesperado y rápido.
Intenté separarme, pero él se resistió.
Aun cuando nuestros labios estaban juntos, habló.
-Tengo que hablar así más a menudo... me encanta que me calles...-dijo sonriendo, o eso pude notar con sus labios pegados completamente a los míos.
Sonreí y noté sus rizos hacerme cosquillas en las mejillas.
Nos separamos finalmente, mirándonos a los ojos.
-Me encantan tus ojos-dije.
-Y a mí los tuyos-sonrió.
-Mirad qué bonita pareja...-escuché decir a una voz de fondo. Miramos y vimos a Zayn y Liz, abrazados... A Ayleen y Liam, cogidos de la mano.
Reímos y Harry me ayudó a levantarme.
Pasé el brazo por encima de su hombro y echamos a caminar.
Por el camino de vuelta a nuestra habitación, el estómago de Ayleen empezó a sonar.
-¿Y eso?-preguntó Liam riendo.
-Es por la tarde, tonto... No hemos almorzado...
-Hoy nos hartamos de cenar, que tengo hambre...-intervine.
-¿Tú? ¿Hambre?-rió Liz.
-Pues claro, no he comido nada en todo el día...
-¿Estás segura?-rió Liam.
-Completamente-afirmé.
-Pues a Harry sí que te lo has comido a besos...-carcajeó Ayleen. Todos acompañaron su risa, excepto Harry y yo. Volvió a besarme, algo más lentamente y de forma más tranquila, pero delante de todos. Pasé la mano por detrás de su cabeza, acercándolo aun más a mí.
Nos separamos.
-Y me encanta, por cierto-sonreí de lado.
-Por cierto Alex... me gusta como te sienta la chaqueta...-intervino Liz.
-Y a mí-dijo Harry mirándome.
-Me encantan las chaquetas de chico... más si son de él-dije sonriente.
Volvimos a reír y llegamos finalmente a nuestra habitación.
Ayleen le dió un beso en la mejilla a Liam, que al momento la abarcó en un abrazo.
Zayn acorraló a Liz en una esquina y se dedicó a besarla y darle abrazos.
Mientras, Harry y yo nos separamos del grupo, hacia un lugar algo más escondido.
-Lo he pasado genial...-dije.
-Yo también...-dijo pegando su frente a la mía.
-Por cierto...-dije lentamente-Se me ha olvidado coger las flores... me las he dejado allí... me siento mal, con lo bonitas que eran...-dije agachando la cabeza.
-Mira el bolsillo derecho de la chaqueta-obedecí y encontré la rosa roja, algo aplastada, junto a un lazo celeste y un par de pétalos naranjas. Sonreí.
-Harry...
-Dime.
-Eres el chico más romántico de este planeta... Me has regalado flores, eso es precioso...
-Me alegra que te guste...-dijo pasando sus manos por mi espalda. Subí las mías hasta su cuello, enrredándolas en su pelo.
-Dijimos que nada de empalagoserías, acuérdate... nada que pase de esto...-dije.
-Nada que pase de esto, entendido...-dijo suspirando.
-¿Puedo decirte algo?
-Adelante, te escucho.
-Realmente, ha sido uno de los mejores días de mi vida...
-¿Y el mejor? ¿Cuál fue?
-El día de mi primer beso con Matt, eso es inolvidable, lo siento...
-Prefiero que sea el beso con tu amigo antes que el beso de Niall...-dijo bufando.
-Calla, que me recuerdas a la pelirroja en tu habitación...
-Ahora solo estás tú.
-Por suerte.
-Por suerte sí.
-Me alegra que ahora solo estemos tú y yo... nada de chicas pelirrojas con minifaldas de escándalo...
-Y nada de rubiales con expresiones de buenazo y risas contagiosas...
-Trato hecho-dije.
-Trato hecho...
-Bésala de una vez Harry, que nos tenemos que ir...-intervino Zayn.
-Qué ganas de joder los momentos bonitos, colegas...-volvió a mirarme.
-Anda, vete... Sobreviviré hasta verte mañana...-dije sonriendo.
-Antes que nada, hay algo que corre más prisa...
-¿El qué...?-me interrumpió con un roce rápido en los labios. Poco a poco, se volvió algo más rápido, pero nada de apasionado. Ternura y dulzura, lo que más me gustaban en él.
-Esto...
-Voy a terminar acostumbrándome a que me calles así...
-Me parece bien-dijo separándose de mí.
-Harry... venga...-dijo cansinamente Liam-Que ya sabemos que os queréis, pero esto es pasarse...
-¡Envidioso!-vociferé de broma. Me miró sorprendido, pero rió fuertemente.
-Vamos, anda...-dijo Zayn.
-Me tengo que ir...-suspiró Harry.
-Hasta mañana...
-Hasta mañana pues...
-Gracias...-dije.
-¿Por?
-Por todo, por absolutamente todo-dije, tendiéndole la chaqueta. La cogió y se la puso rápidamente, para darme un último abrazo.
-Me encanta esto...
-Lo sé, y a mí... ahora vete, que si no, no volveremos a quedar nunca más en grupo...
-Me parece bien, oye-dijo riendo.
Se alejó sonriente, pronunciando un inaudible 'Buenas noches' antes de desaparecer de mi vista.
Entramos en la habitación emocionadas.
Liz y Ayleen con el alma palpitante. Yo, sosteniendo la rosa roja que me había regalado Harry.
Entré en el baño a cambiarme, con algo de dificultad. Me puse el pijama más cómodo que tenía y aspiré el aroma de mi ropa recién quitada. Olía a Harry, al igual que mis labios, que llevaban ahora su marca.
Salí del cuarto de baño y me dejé caer en la cama, dejando antes la rosa encima de la mesilla de noche.
Cenamos juntas un par de pizzas, hablamos un rato y vimos un poco la tele.
A eso de las 11 de la noche o así, el sueño me venció, por lo que, antes que nada, mandé un mensaje.

Hola mamá,
Todo va muy bien por aquí, siento no haberte llamado ni nada, he estado haciendo trabajos y eso...
Me tienes que contar como van las cosas por Galway, espero que lo estéis pasando bien,
Dale un beso a papá de mi parte, y otro para tí...
Os quiero <3


Solté el móvil y Morfeo cayó sobre mí. El Dios del sueño me adormiló como a un bebé. Un bebé que se encuentra en los brazos de la felicidad y, en este caso, la felicidad tenía nombre y apellido.
Harry. Styles.


Espero que os haya gustado!

Comentad y votad, por favor, y perdonadme la tardanza! D:

Capítulos 9 y 10: I wish you fall in love...

Hola mis amadas y pacientes metrobloggers!!

A las que lo leeis, siento haber tardado tanto en subir, pero se me borró entero (puto word) y he tenido que volver a escribirlo. No ha quedado tan bien como el primero, pero es bastante bonito... Espero que os guste.

Leed y, si os gusta, comentad. En el anterior capítulo he contado 13 manitas verdes! Estoy súper feliz!

Gracias a todas! :)

Un beso muy grande y que os guste el cap <3

 

 

Ese día que estuve hablando con Alex no dormí absolutamente nada.
Los próximos diez días tampoco. Las ojeras empezaron a aparecer en mi poco descansado rostro.
Mi mente se mantenía ocupada mostrando preocupación a cada segundo.
¿Con quién estaría? ¿Sería verdad eso de que no salía con Will? ¿Y si ya tenía novio? ¿Y si seguía queriendo a ese tal Matt?
Miles de preguntas más taponaron mi mente esa noche.
La echaba de menos. Realmente de menos.
Mis padres me habían obligado a pasar ese mes con Maddie y su familia, para ''recordar los viejos tiempos''...
Mentira. Esa chica quería acabar conmigo como pareja, se le veía a la legua.
Cada vez que intentaba acercarse a mí y besarme, su imagen se veía solapada por la de otra chica.
Sus cabellos rojizos eran castaños. Sus ojos verdes se teñían de marrón. Su seductora sonrisa desaparecía, siendo ahora dulce y tímida.
Y Maddie, la más perseguida del barrio, cambiaba por la chica que acababa de conocer y que, en definitiva, se había hecho con un buen pedazo de mi corazón.
Tumbado boca arriba en la cama, con los brazos bajo la cabeza, continué pensando, como todas las horas esa noche. Una sonrisa tonta se daba paso entre mi mueca de tristeza.
No podía apartar la imagen de Alex de mi mente.
Sus ojos, su sonrisa, sus mejillas coloradas, su expresión de felicidad, su reflejo en el agua el día que fuimos al lago, los abrazos con los silbidos de fondo, cuando comíamos y la miraba sin que se diese cuenta...
Me estaba obsesionado con ella. Mejor dicho, me estaba enamorando locamente de ella.
Echaba de menos todo eso, y quería volver junto a ella.
Cuando me disponía a levantarme, ya con mi expresión normal, oí pisadas por el pasillo.
Me incorporé a la vez que abrían la puerta precipitadamente.
-¡Harry!-gritó Maddie mientras se abalanzaba a hacia mí. La mitad de su cuerpo aterrizó sobre el mío, aprisionándome bajo ella.
-¿¡Qué haces!?-vociferé enfadado cuando ella acercó su cara a la mía. Me aparté lo suficientemente rápido, por lo que sus labios rozaron solamente la almohada.
Llevaba varios días poniéndome de los nervios.
Me abrazaba sin razón, intentaba besarme, me revolvía el pelo y se contoneaba por delante de mí.
Ya estaba demasiado harto. No entendía que nunca, jamás, me había interesado por ella. Quizás yo era el único chico de toda Inglaterra que no caía rendido a sus pies.
Me levanté como pude y la miré seriamente.
-Maddie...-me miró sonriente-Me voy.
-¿Cómo que te vas?-dijo andando hacia mí. Posó una mano en mi mejilla y la aparté con un codo.
-Me voy, no quiero seguir viviendo aquí... contigo-respondí impasible.
Me miró con los ojos anegados en lágrimas.
-Venga Harry... sabes que no es así-dijo acariciando mi brazo suavemente.
-Lo es-dije volviendo a alejarme de ella-Entérate Maddie... no me interesas lo más mínimo...
-No te creo-sentención mordiéndose un labio. Probablemente, si hubiera sido cualquier otro, me hubiese rendido a ella, pero no.
-No me creas, me da igual-respondí haciéndome paso y cogiendo mi maleta. La abrí y empecé a echar dentro todas mis cosas. Las camisetas, pantalones, sudaderas, zapatos...
-¿Es por esa zor... chica?-preguntó enfadada.
-¿Qué chica?-encogí los hombros haciendo como si nada.
-Esa feucha que se llamaba... ¿Alex?-murmuró desafiante.
-No es feucha, es guapísima, no te metas con ella...-dije volviéndome y apuntándole con un dedo. Se acercó a mí y cogió mi mano, enrredándola con la suya.
-¿Ves como sabía que hablabas de ella?-dijo con tono sugerente-No es nadie para tí... no merece la pena.
-Tú eres la que no merece la pena...-dije girando.
-¿Y ella sí?
-Claro, mil veces más que tú...
-¿Vas a dejarme de lado por ella? ¿A mí?-asentí-Harry Styles... ya no eres lo que eras hace unos años...
-Me alegra oír eso-dije sonriente.
Terminé de empaquetar las cosas tras las frases obscenas sobre Alex que salían de la boca de aquella chica y las continuas súplicas para que me quedara allí.
La madre de Maddie me despidió con algo de desagrado, pero deseándome antes un buen viaje.
-Suerte con esa chica, Harry... Seguro que merece la pena-susurró. Me dió dos besos y salí a la calle, cargado con la maleta y sin saber hacia dónde dirigirme.
Mis pies me llevaron hasta la estación de metro insconcientemente. Miré los horarios y el reloj.
El próximo tren partía a las 11:30.
Dirigí mi mirada al reloj apresuradamente.
-¡Las 11:20!-grité. Cargué otra vez con el equipaje y salí corriendo-Por tu vida, Harry... ¡corre!-murmuré.
Llegué a la taquilla de los tickets apresurado, sin respiración y con los latidos agobiándome.
-Buenos días-dijo amablemente la chica que se encontraba tras la pantalla de cristal.
-Muy buenas-respondí como pude.
-¿Hacia dónde?
-Londres, a las 11:30, por favor-dije sacando la cartera.
Tecleó varios números en un ordenador táctil que se encontraba junto a ella y segundos después, un papelito salió emitiendo un pitido.
-Aquí tienes-dijo mientras me lo tendía. Sonreí-Date prisa si quieres ver ya a tu chica...
-¿Cómo?-pregunté extrañado.
-Pelo despeinado, maletas, sin aliento y ropa desabrochada... Vas a buscar a una chica, está claro-dijo sonriente.
Reí y me alejé del mostrador, camino al andén.
Esperé a que la cola pasara entera y entré.
Encontré un pequeño hueco junto a una ventana, un asiento solo.
Deposité la maleta en su correspondiente lugar y me senté.
Cogí los cascos del móvil y los conecté. Sonaba una canción de Stevie Wonder, una de mis preferidas.
Isn't she lovely.
Llevaba varios días puesta en repetición continua. La había oído cientos de veces ese mes, recordando cada detalle de Alex.
Oyendo la hipnotizante voz del cantante, me quedé profundamente dormido...

*Caminaba tranquilo, sin prisa, pero tampoco lentamente. El sol me cegaba, excepto por los centímetros de mi cara cubiertos por el pelo.
Mis ojos no se terminaban de acostumbrar a la intensa luz. Parpadeaba rápidamente para evitar que las lágrimas cayeran por mis mejillas.
Notaba un intenso calor a pesar de ir en camiseta de manga corta. Mis pies caminaban completamente descalzos, entrelazando los dedos con las pizcas de arena que se quedaban pegadas a ellos.
A lo lejos, vislumbré una sombra conocida.
Aunque se encontraba a contraluz, supe al segundo quién era.
La chica a la que quería.
Estaba sentada en una toalla mediana, lo suficiente para dos personas.
Su pelo reflejaba todos los rayos del sol, pareciendo mucho más claros.
A juzgar por la luz, no debía ser demasiado tarde.
Cogí el móvil y miré la hora. No me equivocaba, estaba amaneciendo.
Me acerqué algo más rápidamente.
-Hola Harry-susurró girando levemente la cabeza, mientras una preciosa y a la vez tímida sonrisa se daba paso en su rostro.
-Hola cariño...-respondí con una gran sonrisa.
*¿Cariño? ¿Por qué le has dicho eso?
Al no notar ninguna reacción extraña por su parte, me senté junto a ella.
Se acercó más a mí y apoyó la cabeza en mi hombro.
Mi corazón se desbocó en ese momento.
Suspiró fuertemente y se apegó aún más, todo lo que mi brazo le permitía, por lo que se lo pasé por detrás del cuello.
Sonrió y se apoyó en mí, quedando tumbados. Apoyé mi mano en el estómago, que pronto se vió acompañada por la suya.
Sus dedos se entrelazaron con los míos lentamente.
La miré directamente a los ojos y ella sonrió. Me sonrojé y se incorporó poco a poco.
Se mordió el labio y alternó su mirada entre los míos y los ojos.
Se acercó mientras entrecerraba los ojos, por lo que yo hice lo mismo. Me apoyé en los codos, para quedar algo más derecho.
Sus manos sujetaron mi cabeza, a la vez que sus labios se acercaban cada vez más.
Notaba su aliento en mis labios cuando...

-¡Próxima parada: Londres! ¡Disfruten del viaje!-vociferó la voz mecánica del tren.
*NOOOOOOOOOOOOOOOOO... ¿POR QUÉ? El beso que llevo tanto esperando... PFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFF*
-Joderr...-susurré en voz baja.
Caminé apesadumbrado y realmente sofocado. Me tropecé con algunas parejas, madres con niños y abuelitas, que me miraban apenadas cuando veían mi expresión.
Salí del andén e inspiré todo el aire que cupo en mis pulmones. Lo eché de sopetón y miré la hora en el móvil.
Las 14:47.
Decidí llegar al internado lo antes posible para ver a Alex.
No me importaba no comer, no lo necesitaría cuando la viera.
Cogí el primer autobús que apareció por la salida de la estación. Número 102.
*Número 102...-sonreí-Es el número de la habitación de Alex*
Ya dentro, me coloqué en una esquina y me agarré fuertemente para no caerme.
El tema del sueño volvió a asomar en mi cerebro.
*Por lo menos, el día que te bese... será una verdadera sorpresa...*
*Espera, a lo mejor nunca llego a besarla...*
Mente y corazón seguían discrepando en opiniones mientras una chica se acercaba peligrosamente a mí.
Sonrisa sugerente, falda extremadamente corta y camiseta con mucho escote, que daba poco para la imaginación.
*No Harry, no seas tonto, tienes a tu chica esperándote...*
Sacudí la cabeza y reaccioné.
Me miraba pícaramente, a la vez que yo interponía la maleta entre ambos. Mostró una expresión de desagrado y encogió los hombros.
En el lugar que ella iba a ocupar, apareció un hombre trajeado con un maletín de cuero. Parecía un banquero o corredor de seguros, algo así.
Pelo corto y canoso, ojeras semi-moradas tapadas con maquillaje de hombre defectuoso. Un traje perfectamente planchado y zapatos de charol.
La expresión de monotonía se encontraba en su cara. Una mueca de aburrimiento continuo.
Me pregunté si yo alguna vez llegaría a ser así. Cansado de la vida y rutinario.
En ese instante, se abrieron las puertas del autobús y el hombre salió.
Una mujer le esperaba con los brazos abiertos.
Ambos se fundieron en un beso apasionado, propio de una pareja de recién enamorados. Se alejaron con las manos entrelazadas, dedicándose miradas dulces y abrazos tiernos.
Sonreí internamente, me alegraba por aquel hombre y cómo su día había cambiado al ver a la mujer que amaba.
Sacudí la cabeza alegremente, mientras un pitido en el móvil me sacaba de mis pensamientos.

-¿Diga?
-Harry... ¿eres tú?-preguntó una voz muy conocida.
-¿Niall?-pregunté atónito. No podía creerlo. Niall era el chico que más odiaba llamar del mundo.
-El mismo-respondió.
Sonreí, aunque, sabía que aquello no era un buen presagio.
La última vez que Niall llamó por teléfono, había muerto el padre de un amigo nuestro...
-Niall... ¿qué es lo que pasa?-pregunté extremadamente preocupado.
-Alex...-mi corazón dió un vuelco. ¿Qué le habría pasado?
-¿Qué le pasa?-inquirí nervioso. Me empecé a morder las uñas, tanto que noté la sangre de la piel llegando a mi boca.
Puse cara de asco y esperé a escucharle.
-Nada grave, tranquilo-volví a recuperar la respiración-Se ha roto parte de la pierna...
-¿CÓMO?-grité, casi sin darme cuenta. Levanté la mirada y la mitad del autobús me miraba asustado. Agaché la cabeza y presté atención a mi amigo.
-Tiene parte del peroné dañado y el tobillo bastante jodido...
-¿Cómo le pasó?
-Halloween...
-¿Halloween?-pregunté extrañado. ¿Qué tendría que ver Halloween con la pierna rota de Alex?
-Estamos a 10 de Noviembre tonto...-murmuró. Finalmente, lo entendí.
Habían pasado las vacaciones de Halloween y, por tanto, la fiesta de disfraces del internado.
-La fiesta...-bufé.
-Sí, la fiesta... Te la perdiste... por estar con Maddie-dijo replicando.
-Ya te contaré...-le corté-¿Cómo pasó?
-Íbamos todos disfrazados, caminando por una de las aceras elevadas, cuando se tropezó y se cayó.
-¿Alguien más está con algo roto?
-Will tiene un esguince en la muñeca, de agarrarla para que no se cayera... Y yo tengo un moratón que me cubre media cara...
-¿Tú? Niall, ¿Qué ha pasado?
-Una pelea...
-¿Niall? Eres lo menos agresivo de este planeta...
-Tuve que hacerlo...
-¿Por qué?-pregunté bastante extrañado, mucho más que antes. Niall no era para nada violento, al contrario, estaba siempre intentando que no nos insultáramos ni nada.
-Simplemente tuve que hacerlo, no podía dejar que aquello siguiera adelante...
-¿Pasó algo?
-Calvin y demás, empezaron a meterse con Alex y Will... Intenté ayudarles y acabé con el ojo morado. Esa es la razón de que Will tenga el esguince, del ostión que le dió a Calvin.
-¿Y Alex?
-Nada, no supo reaccionar. Además, esa pelea era para nosotros, no para ella...
-Por cierto, Niall... ¿desde cuándo la defiendes tanto?-pregunté.
Un largo silencio se dio paso entre nosotros. Imaginaba lo que me iba a decir. Pero quería pensar que no, que mi amigo Niall no lo habría hecho...
-Harry... Lo siento, no he podido evitarlo...
-¿Qué pasa?
-La besé hace un par de semanas...
-¿Có... Cómo?-pregunté con la voz cortada. No, Niall no.
Esperaba aquello de cualquier persona en el mundo, menos de él.
Mi mejor amigo, mi confidente, mi paño de lágrimas y mi máximo apoyo.
-Harry... lo siento, no te puedes creer cuánto. Después de aquello, estuvimos hablando, y quedamos en no ser nada...
-¿Nada?-pregunté.
-Absolutamente nada-mi expresión se aclaró un poco-Harry... le gustas muchísimo, más de lo que piensas...
-¿En serio?
-Sí, aunque como si yo no hubiera dicho nada, ¿eh?-sonreí lentamente.

Noté que el autobús volvía a parar, esta vez en mi destino. Se había quedado casi vacío en esos minutos.
Me despedí del conductor con un movimiento de cabeza y una sonrisa, que pronto correspondió.
Bajé de un salto, tirando forzosamente de la maleta. El autobús me había dejado justo en la entrada del internado.
Sonreí. Era de agradecer.
Entré y recordé que Niall seguía en el teléfono.

-¿Harry? ¿Sigues ahí? ¿Harry?-repetía una y otra vez mi amigo.
-Dime-respondí-Estaba en el autobús.
-¿Autobús?-preguntó.
-Sí...-terminé de cruzar el pasillo principal y me pareció verle.
-¿Y eso?
-Niall...
-¿Sí?
-¿Dónde estás?-pregunté.
-¿Dónde voy a estar? Pues aquí, en el internado...-dijo evidenciando.
-Sí, sí... pero me refiero a... ¿en qué parte?
-Pues... cerca de la entrada, justo al lado de la cafetería...
Sí que era Niall, ahora con completa seguridad.
De lejos veía su sudadera azul, esa que tanto le gustaba. Sus zapatos altos blancos y los vaqueros caídos. Su maraña de pelo rubio despeinado y el bailoteo nervioso de sus pies.
-Harry... ¿por qué preguntas eso?
-Anda... date la vuelta...
-¿Qué?
-¡Qué te des la vuelta!-grité al móvil. Colgué y miré hacia arriba, donde Niall, con expresión sorprendida, corría desbocado hacia mí.

Se lanzó contra mí y me abrazó con fuerza. Sus brazos estrujaron parte de mi cuello, por lo que apenas me dejaba respirar.
-¡Harry!-gritó en mi oído. Me separé de él e hice una mueca de dolor-Perdona...-dijo sonriendo.
-Más te vale, me has dejado sin tímpano...-dije frotándome el oído.
Rió y sonreí. Había echado de menos a mi amigo y a su contagiosa risa. Le miré y cambié mi sonrisa por una curvatura de desagrado.
-¿Qué pasa?-preguntó seriamente.
-Tu ojo...-se llevó la mano al lugar del morado.
-No pasa nada... No me duele-dijo encogiendo los hombros.
-¿Cómo pasó?-pregunté mientras tiraba de mi maleta.
Llegamos la habitación y, ya allí, me narró con detalle todo lo que les había pasado.
Cómo había empezado la pelea Calvin, cómo habían intentado defender a Alex entre los dos y cómo Will se llevó la peor parte...
Le escuchaba atento, realmente preocupado por él.
Se nos fue la tarde hablando por lo que, llegado el momento, calló definitivamente.
-Te noto nervioso...-dijo mirándome-¿Te molesto?
-Que va... nunca me molestas, colega-dije sonriente.
-Anda, ve a ver a Alex, se alegrará de que estés aquí-dijo dándome una palmadita en la espalda.
-Gracias, gracias, gracias...-dije levantándome-Eres el mejor amigo que se podría tener...
-Lo mismo digo-respondió tumbándose en la cama-me cambié de sudadera y me peiné. No me gustaba, agité la cabeza y volví a la normalidad-Te quiero en casa antes de las 12...-intervino Niall de repente.
Empecé a reír escandalosamente y su risa hizo aparición.
Me despedí de él y salí de la habitación.
Saludé a todos los que me cruzaba. Me preguntaban por qué había vuelto, si les había echado de menos...
Aunque intenté hacerlo lo más rápido posible, me entretuve más de lo esperado en los pasillos.
Eché a correr hacia el edificio de las chicas y subí las escaleras hasta quedarme sin aliento.
Intentaría estar el máximo tiempo posible con ella, así podríamos hablar.
Toqué en la puerta de su habitación un par de veces con los nudillos. Me acerqué un poco más a la puerta, la oía hablar, seguramente por MSN.
Repetí los golpes y respondió.
-¡Está abierto!-oí gritar a su voz desde dentro.
Cogí todo el aire que pude y giré el pomo con decisión.
Abrí la puerta definitivamente y la miré.
Tenía escayolado desde la rodilla hasta la mitad del pie. Llevaba una falda, seguramente lo único cómodo con aquel pedazo de yeso.
Una sudadera naranja y una camiseta clara que se dejaba entrever.
El pelo recogido y el ordenador portátil sobre los muslos.
-Hola...-murmuré en boz baja.
Levantó la mirada y se cruzó con la mía.
La expresión de indiferencia cambió por una sonrisa extremadamente grande.

-Matt... te tengo que dejar...-dijo mientras dejaba de mirarme y dirigía sus ojos nerviosamente hacia la pantalla.
-¿Y eso?
-Ha llegado un gran amigo a verme...
-Está bien, ya te contaré lo que pasa con Sarah...-dijo riendo.
Alex sonrió y lanzó un beso a la WebCam.
-Un abrazo muy fuerte y mejórate-oí decir la voz del chico.
-Otro para tí-le respondió sonriente.

Cerró el portátil y lo dejó a un lado. Me indicó con una mano que me acercara. Cerré la puerta y obedecí.
Se movió en la cama, mientras su cara se tornaba en una mueca de dolor.
Corrí a su lado y la ayudé a levantarse.
Cuando estuvo justo delante mía, no pude resistirme.
La abracé cogiéndola en brazos. Se agarró fuertemente a mi cuello y empecé a dar vueltas por la habitación.
Estaba feliz, realmente feliz.
Ya estaba junto a ella, abrazado a la chica de mis sueños pero, ante todo, abrazado a mi mejor amiga.
Seguimos así un rato más, aunque ya tuve que parar, me dolían las rodillas de girar.
La deposité en el suelo y le dí un beso en el pelo.
-¿Qué haces aquí?-preguntó todavía sin poder creérselo.
-Te echaba de menos, quería volver-respondí.
La ayudé a sentarse otra vez en la cama y me senté junto a ella, pero de frente.
Pasó una mano por mi mejilla y la atrapé rápidamente.
-Eres real...-dijo sonriente.
Empecé a reír.
-Claro que lo soy... He estado abrazándote un buen rato y...-dije con una sonrisilla-Pesas muchísimo...
-Eso es lo que tú te crees... Es que eres un blandengue...-dijo poniendo morritos.
-Venga... no te enfades... Estás más guapa sonriendo.
-Mmmm... gracias-dijo sonriente.
-¿Ves? Mucho mejor-me acerqué un poco más a ella, con intención de besarla, pero retrocedí.
Ella dejó ver una mueca de desaprobación.
-¿Por qué no has seguido?
-Antes quiero decirte algo...-respondí.
-¿Qué es?
-Escúchame, ¿vale?-asintió-Y prométeme que, si te parece una tontería, haremos como si nada, pero no dejaremos de ser amigos...
-Nunca dejaremos de ser amigos, lo prometo-dijo sonriendo.
-Bien... es ahora o nunca-cogí aire. Me aparté los rizos de la cara y la miré fijamente a los ojos. Cogí una de sus manos entre las mías y comencé a hablar-Mira Alex. Desde que te conocí, me pareciste increíblemente especial. Quería conocerte, saber más de tí, acercarme. Cuando coincidimos, me alegré muchísimo. Eras simpática, agradable, alegre, de confianza... Sabías hacerme sentir diferente, útil, de apoyo y no sólo como una cara bonita-sonrió-Y me ayudaste a ser mejor persona y a querer aspirar a más. A medida que pasaba el tiempo... Me dí cuenta de lo genial que eras. Empezaste a caerme cada vez mejor, mucho mejor. Pasaban los días y cada vez me resultabas mucho más importante. Quería estar junto a tí, que compartieras tus cosas conmigo y viceversa. No dejaba de pensar en tí...-hice una pausa y la miré.
Tenía los ojos muy abiertos y brillantes. Acariciaba mi mano con la otra lentamente.
-Ha... Harry...
-¿Sí?
-¿To... Todo eso es verdad?-preguntó mirándome fijamente.
-Absolutamente todo-respondí sonriente-Pero aún no he terminado...
-¿Queda más?
-Mucho más... ¿Me escucharás?
Agachó la cabeza y al momento la levantó, son una sonrisa enorme.
-Por supuesto... además, no puedo moverme-sonrió.
Sonreí y volví a acariciar su mano con cariño.
-A ver cómo sigo... Esto es difícil, créeme-cogí aire y lo solté lentamente-Principalmente, te hiciste un hueco muy importante en mi vida. No dejaba de pensar en tí, y no dejo. No te he apartado de mi mente un solo segundo estos dos últimos meses. No he sido capaz de apartarte ni un solo segundo. Has estado siempre presente. En clase, mientras estudiaba y escribía tu nombre en todos los márgenes de los cuadernos. En casa de Maddie, cuando ella me miraba, borraba su cara para no ver a otra persona que no fueses tú. Estabas incluso en mis sueños. No puedes creer lo que me ha dolido no estar aquí junto a tí, junto a...
-Te fuiste porque quisiste, Harry...-intervino. Asentí y ella agachó la cabeza.
-Lo sé... Por eso me dolía tanto saber que me había alejado por decisión propia de tí, de mi mejor amiga y... en definitiva, lejos de la persona de la que estoy locamente enamorado-levantó la cabeza y me miró fijamente a los ojos. Sonreí y le brillaron, estaba empezando a llorar.
No sabía qué pasaba.
Me acerqué a ella y la abracé suavemente. Apoyó su cabeza en mi hombro mientras densas lágrimas caían por sus mejillas.
-Mejor lo olvidamos, ¿no?-dije. Levantó la cabeza y me miró, alternando la mirada entre mis ojos y mis labios.
Nos separamos y ella cogió mi mano.
-No puedo olvidar y hacer como si no hubieses dicho eso... Sobre todo porque también me pasa a mí-dijo mirándome fijamente. Sonreí tímidamente-No puedo olvidar el hecho de que, la persona de la que estoy enamorada, también lo está de mí...
Sonreí ampliamente y nuestros ojos se encontraron otra vez, mirando a nuestros labios respectivamente. Nos acercamos lentamente mientras mi corazón se desbocaba. Entrecerramos los ojos y ya notaba su aliento en mi cara cuando...
-¡Alex!-nos separamos de golpe al oír la voz de Liam-Me ha dicho Ayleen que ha venido Harry...-se nos quedó mirando, mientras yo hacía una mueca de cansancio.
Se acercó a mí y me dió un abrazo bastante fuerte.
-Me alegro muchísimo de verte-dijo en voz alta. La bajó y susurró-¿La has besado?-negué con la cabeza-Aprovecha ahora...
Nos separamos y miró a Alex, guiñándole un ojo.
-Me tengo que ir, mi chica me espera... Pero Harry, no tardes, los chicos ya saben que estás aquí y querrán verte...
Asentí otra vez y él salió de la habitación.
Alex se había levantado de la cama y andaba hacia mí costosamente.
Nos miramos sonrojados, sabiendo que no habíamos llegado a besarnos.
Cinco minutos después, seguíamos así, quietos, con los ojos entrelazados y las sonrisas presentes.
-¡¡Harry!!-gritó la voz de Liam desde fuera.
-¡Ya voy!-gritó. La miré-pero antes...
Me acerqué a ella y nuestras caras quedaron increíblemente cerca. Era, ahora o nunca.
Levanté las manos y las posé en sus mejillas, borrando los posibles rastros de lágrimas que quedaran.
-¡Harry!-volvió la voz. Levanté la cabeza.
-¡Pesado! ¡YA VOY! ¡Dos minutos!-la volví a agachar frente a la suya-Pero, volvamos a lo importante...
Alex recorrió con sus labios la poca distancia que nos separaba.
Nuestros labios se juntaron con ternura, con cuidado y miedo, para rápidamente moverse a más velocidad.
Pasé las manos por su espalda y la pegué más a mí. Ella enredó los dedos en mis rizos y aumentó la velocidad del beso.
Notaba los latidos de mis labios quejarse de la presión y la fuerza que ejercían, pero no pensaba parar.
Poco a poco, a pesar de mi resistencia, empezamos a separarnos, aunque, antes que nada, le dí un último beso.
Respiré costosamente y sonreí.
-Por fin lo he conseguido-dijo. Volví a sonreír.
-¿Se supone que estamos saliendo?
-No sé, creo que no...
-Mañana, a las 10, vengo a buscarte...-dije poniendo mi frente junto a la suya.
-Claro...-respondió con voz baja.
-Hasta mañana, amor-dije rozando por última vez sus labios.
Ya en la puerta, sonreí y ella me despidió con la mano. Cerró finalmente y me encaminé a mi edificio.
Era feliz, realmente feliz. Había conseguido besarla. Me había enterado de que ella me quería. Me había correspondido.
Y había quedado con ella al día siguiente.
Tras responder la sarta de preguntas de mis amigos, decidí echarme a dormir, cansado del día tan ajetreado.
Esa noche, solo estuvo presente ella. Alex, mi chica.
La chica de la que estaba enamorado y sus labios con sabor a fresa.
Y es que, había alcanzado mi sueño, mi meta. Había logrado encontrar el verdadero amor.

Espero que os haya gustado!! :)

Page: 12 3

Little question...

¿Os gusta la novela?

Custom Reply

Niall *_*

Niall *_*

Harry ^_^

Harry ^_^

Ayleen

Ayleen

Liz

Liz

Liam :)

Liam :)

Louis :D

Louis :D

Matt :3

Matt :3

Eric :3

Eric :3

Maddie

Maddie